Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2008

Corazón

Imagen
¿Qué siente mi corazón? Quisiera yo entender. Pero a veces se vulve confuso. Y no me deja ver. ¿Qué sientes corazón? Que sigo sin comprender. Dame alguna pista. Por favor dejame ser.

¿Es o no?

¿Yo soy la artista? ¿O soy la otra? No lo sé, a veces las confundo. Las dos se parecen. Las dos sonríen igual. Las dos dicen amar, al mismo tiempo siempre. ¿Serán la misma? No, no puede ser, una es más. La otra es menos. ¿Valdrá de algo? ¿Valdrá la pena distinguirlas? Me confundo de nuevo. No lo podré responder. ¿Me ayudas?

Tus ojos, mis ojos

Imagen
Hay una oscuridad en tus ojos. Hay algo dormido. No lo puedo ver, pero lo siento. Cuando tus ojos me ven lo siento, aunque yo no los esté viendo. Esa oscuridad no se va. Lleva muchos años allí presente. Pero poco a poco hay una luz. Una luz que quiere salir por la oscuridad. Hay una lucha. A veces la luz sale, pero rápidamente la oscuridad se la traga entera. No me queda más que esperar. Yo sé que pronto tu luz vencerá. Y de nuevo brillará. Como lo hizo hace tan poco tiempo.

Emociones

No debes desbordar tus emociones. Tranquilízate. Respira profundo. Controla tus sentimientos. No los dejes salir, no así.

Ay amor

Ay amor cuando tú te vas. Siento un gran vacío. Tú estás escondido en una cueva y yo no puedo entrar. YO QUIERO ENTRAR. Pero tú no me dejas. Dices que quieres estar solo. Y yo solo te quiero acompañar. Toco en la puerta de cristal pero nadie contesta. Solo veo una sombra pero la sombra no me ve. Y yo me siento tan sola. Ay amor, cuando tú no estás.

Tu dolor

Imagen
Ese dolor que tú sientes amor, ese dolor yo también lo sentí, ese dolor yo también lo sufrí. Tu dolor fue mío, y mi dolor será tuyo. Pero mírame, sigo aquí, más feliz que nunca. No te sientas solo porque no lo estás, nunca lo estarás. Yo estaré aquí, derrama tus lágrimas en mi hombro, abrázate de mi cintura. Juntos saldremos de esta, te lo prometo. Tu dolor se convertirá en tu bendición, como lo fue conmigo. Ya verás amor, ya verás.

A tí mamá

Imagen
El tiempo ha costado. Muchas lágrimas he llorado y sé que tú también. Yo lo he hecho todo más difícil, con mi complicada forma de ser. A veces uno solo piensa en su propia tristeza, sin entender a los demás. Me ha costado abrir los ojos, y ver cómo tú sufrías también. Me puse en tus zapatos y entendí tu posición. Sé que nada fue fácil para tí tampoco. Ahora lo veo, tan claro. Te admiro, como nunca lo había hecho antes. Porque ahora veo la gran mujer que eres y que yo me negaba a ver. Antes no quería ser como tú, ahora le pido a Dios que me de un poco más de lo que tú tienes. Ahora quisiera parecerme un poco más a tí, para ser más como yo, la verdadera. No hay mejor momento que este, después de tanto tiempo, de tantas culpas ha llegado la hora de ser feliz realmente, admitir los errores y superar el pasado. Nunca había sido tan feliz y lo debo todo a tí, quien silenciosamente me salvó de la ignorancia de no querer ver lo que ante mis ojos siempre hubo. Ahora te quiero más que nunca y te...

Tan puro

¡Es tan puro! ¡Lo juro que es tan puro! Tan bello, tan puro. Nació, mis ojos lo vieron crecer. Creció, mi corazón lo vio crecer. Empezó como una chispa, minúscula y frágil, y luego no sé qué pasó. ¿Sabes tú qué pasó? Yo no lo entiendo aún. Mi corazón no descifra su misterio. Pero prefiero dejarlo en duda. No deseo entenderlo, solo lo disfruto. Esto que Dios me dió, me lo regaló. Y es tan púro, pero enérgico a la vez. Cada vez crece más. Quiere salir de mi cuerpo, de mis entrañas. Pero esta vez es tan puro. Como agua de nacimiento. Como aire de campo abierto. Ojalá durara por siempre. Por siempre puro. Puro, puro, puro.

TEMO

Temo decirlo, siquiera escribirlo. Temo equivocarme, que salga demasiado pronto, o simplemente por impulso de un momento. Quiero asegurarme de sentirlo, de vivirlo. Temo errar. Mereces oírlo, pero aún no puedo decirlo, porque temo...

Hace tiempo lo escribí para tí...

Ya no te quiero. Ya no siento eso. Ha quedado en el pasado. Ayer te dejé de querer. ¿Qué puedo decir? Así es la vida, y quererte ya no es. Cuando dije: Te Quiero te mentí. Te vi a los ojos y mentí. Lo siento. Perdóname. Pero es que tuve miedo, no te quise asustar. Y es que quererte ya no. Querer se queda corto. Quererte ya no existe. Se esfumó entre tus brazos, se fue volando para siempre. Quererte ya no se compara, con lo que por tí hoy siento. El quererte creció en su máxima potencia. Creció y creció. Tu mirada lo alimentó, tus besos le dieron fuerza, tus abrazos lo reconfortaron; y tu voz lo hizo cambiar, por eso ya no eso que era. Gracias a tí. ¡Ay si pudieras ver lo que siento! Quizá te asustarías. Porque ya no te quiero, ya no más, ya no...