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Mostrando entradas de enero, 2010

Es curioso

Cómo es eso que cuando más te niegas hacer algo o te convences a tí mismo que algo no te gusta y te cierras a no hacerlo, es cuando más debes investigar la causa de esa aversión. Puede que al final resulte siendo algo sumamente valioso y hasta le encuentres un nuevo gusto que nunca pensaste en encontrarle. No hay que cerrarse a las posibilidades, hay que experimentar nuevas experiencias y ver las cosas desde otra perspectiva. A veces nos podemos sorprender de las capacidades que tenemos.

La realidad en la novela

Anoche no podía dormir. La lámpara de mi cuarto estuvo encendida toda la noche. El cuento número trece de Diane Setterfield me ha llegado a parecer tan real, que tengo miedo que Emmeline y Adeline se me aparezcan. Sí, soy un poco miedosa, pero qué puedo hacer, si así soy yo. Lo mismo me pasó con Cien años de soledad, de García Márquez. Cuando leí la parte en la que en Macondo todos padecían de insomnio, pasé una semana sin poder dormir bien. Al principio no sabía a qué atribuirlo, pues yo siempre he dormido bien. Después, cuando lo pensé mejor, me di cuenta que mi insomnio había aparecido y desaparecido junto con el libro.

Leyendo y leyendo

He visto como poco a poco me voy convirtiendo en una lectora empedernida. Ahora ando siempre con un libro bajo el brazo y me divierto dándome cuenta de que, en momentos de silencios incómodos (o cuando mi interlocutor se encuentra hablando por teléfono o cuando estoy sola en algún lugar y quiero evitar cualquier contacto visual) saco mi libro y me sumerjo en él. Es algo nuevo para mí. Nunca había visto a un libro como una protección, ni me había dado cuenta del poder que puede llegar a tener. Así que con mi nuevo poder recién adquirido pretendo conquistar el mundo, un libro a la vez...

La tierra se mueve

Ahora todos hablan del temblor que hoy sacudió a la ciudad. Muchas personas, que quedaron marcadas, recuerdan el terremoto de 1976. Con lo que todos concuerdan, es que fue realmente devastador. Muchas personas murieron y muchas otras perdieron sus hogares. No me puedo ni imaginar lo que los Haitianos deben estar sufriendo en estos momentos. Ni puedo comprender realmente por qué ocurren estas catástrofes tan devastadoras. Pero, viéndolo por otro lado, no solo los terremotos son devastadores. Guatemala ha sufrido y sigue sufriendo otras tragedias. La violencia y la pobreza arrasan nuestra nación lentamente y casi sin darnos cuenta.

Historia familiar

Últimamente he estado investigando sobre la historia de mi familia y me he dado cuenta de que lo que más ha sobrado es el sufrimiento. La pobreza y los traumas emocionales son los que más sobresalen. Muchos de esos traumas nunca fueron superados y a veces son enterrados para siempre en la mente pero siempre salen a relucir por algunos comportamientos ilógicos que solo llevan a pensar que el dolor sigue allí y nunca se ha podido superar. Y así, cada generación termina siendo el resultado de esos comportamientos, que llevan a nuevos traumas que llevan a nuevos comportamientos, y así hasta llegar a los más jóvenes. Todo esto me ha servido para comprender mejor a mis seres queridos, a conocerme mejor, y a no permitir que mi pasado guíe mi comportamiento y me lleve a cometer los mismos errores de mis antepasados. Eso no, yo quiero ser cada vez mejor.

Primer Día

De vuelta a la universidad, pense que iba a regresar como una mujer nueva, pues así me sentía. Me decepcioné cuando volví a experimentar el mismo miedo de siempre, y la misma ansiedad. La niña que pensé que había dejado atrás sigue a mi lado y no estoy segura si alguna vez se irá. Sentada en clase, me repetía a mi misma ¨tranquila, tú podés hacer esto, has pasado cosas peores¨. Pero no funcionó, y el temblor que experimento cuando estoy bajo presión no me dejaba esconder lo nerviosa que me encontraba. Pero no pienso quedarme de brazos cruzados. El mismo día fui a sacar libros a la biblioteca y pienso investigar lo más que pueda sobre el tema para no sentirme más como la carnada... Veremos qué pasa.

Al fin

Porfin empezaron a salir las primeras palabras. Al principio un poco tímidas pero pronto se volvieron descaradas e interesantes. Aún no he podido terminar nada oficialmente, pero parecen cuentos prometedores. Veremos qué pasa...