Mi Amada Deisy
Mi Amada Deisy decía en la parte de atrás. Con letras grandes y ruidosas Rudy quería dejar bien claro quién era su amada, su única amada. Rudy no era como muchos otros hombres. Era honesto y honrado. Trataba de no mentir, aunque fueran mentiras pequeñas, pero no siempre lo lograba y por eso iba todos los domingos a la iglesia a confesarse. No le faltaba el respeto a las patojas ni las chuleaba cuando pasaban por la calle, él solo tenía ojos para su Deisy. Era un excelente padre, quería que sus hijos tuvieran la mejor educación y por eso, y con muchos sacrificios les pagaba un colegio privado. Sus hijos y su esposa lo adoraban, lo esperaban a que regresara a casa por las noches y comían con él, reían y contaban cómo había sido su día. Los domingos, después de la iglesi se iban al parque a jugar todos juntos, luego se iban de regreso a casa y pasaban comprando Pollo Campero. Eran una familia feliz, hasta que, un 12 de Febrero a las 5.30 am todo terminó. Un grupo de mareros se subió a la ...