Entradas

Mostrando entradas de marzo, 2010

Adiós amigo

Yo tengo muy pocos amigos. Soy una persona que no se abre fácilmente con nadie y que escoge muy cuidadosamente con quien se relaciona. Hace poco uno de mis más cercanos amigos me contó la gran noticia de que se va a estudiar al extranjero. Mi primera reacción fue de alegría, pues yo también deseo hacer lo mismo y sé lo que debe significar para él poder llevarlo a cabo. Pero últimamente he comenzado a sentir una gran nostalgia, pues me doy cuenta de que un pedacito de mí se va a ir lejos y que, por mucho que querramos, la comunicación no será la misma. Así que, mi ya reducido círculo de amistades se va a reducir aún más y reemplazar a esta pieza importante es algo imposible e improbable. Ahora mismo siento un nudo en la garganta, al pensar que la fecha se acerca cada vez más. Pero así es la vida, ya lo aprendí yo cuando nos mudamos de la colonia donde nací y crecí y cuando me tocó viajar a los 13 años y dejar a mis amigos de toda la vida. Es duro, es difícil, pero así es la vida. Está l...

Jaulares

Hace una semana viajé a Costa Rica (de allí mi post del vuelo), y algo que vi allí me dejó bastante consternada. Estaba sentada en un restaurante muy bonito llamado ¨Jaulares¨, que también funciona como hotel. Acababan de servir el desayuno y empecé a comer cuando observé que en la barra había una mujer de unos 35-40 años. De pelo rubio y delgada. Parecía estar hablando con la persona que estaba en la barra (que es el dueño del lugar), pero este no le ponía atención. Al rato vi entrar a un hombre, aproximadamente de la misma edad que la mujer, sin camisa y con una gran barriga. Era la pareja de la mujer, y se pusieron a conversar. Parecían estar discutiendo, después de unos minutos el hombre se fue. La mujer regresó a su lugar en la barra, y el dueño seguía sin ponerle atención. De nuevo regresó el hombre y se puso a conversar con la señora. La mujer y el hombre iban saliendo por la puerta trasera cuando de nuevo se pusieron a discutir. La mujer le dio una cachetada al hombre y el homb...

Vuelo

Imagen
Viajar en avión siempre me hace sentir pequeña e insignificante. Esa sensación de estar suspendido en el aire a merced del mal tiempo y de cualquier desperfecto mecánico me provoca un miedo tremendo. Especialmente por la altura de la caída. Recuerdo que las primeras veces que viajé tenía unos 8 años y para mí era maravilloso. Era algo totalmente nuevo y estaba realmente emocionada. Un par de años más tarde mi familia y yo llevamos un gran susto cuando, debido a una tormenta, la turbulencia se volvió violenta, y sentía que iba en una montaña rusa sin principio ni fin. A partir de entonces he tenido mucho miedo, aunque admito que cada vez que me subo a un avión el miedo es menor. A veces veo a los pasajeros y pienso, ¿y si esta es la última vez que nos vemos con vida? ¿Y si esas van a ser sus últimas palabras? ¿Quién sufrirá por su pérdida? Yo sé que suena fatalista, pero qué puedo hacer, si eso es lo que me viene a la cabeza. Lo peor para mí es el aterrizaje, los ruidos extraños, los mo...