Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2009

Sueño

Últimamente mi sueño es un caos. Es como si algo o alguien me hubiera robado la habilidad de dormir plácidamente la noche entera.Solo puedo decir: ¡DEVUÉLVEME MI SUEÑO, QUIEN QUIERA QUE SEAS!

Mea Culpa

 Yo ya no puedo más. Esto me está matando.  Vamos, mamá. Tenemos que apoyarlo.  ¿Para qué?, si siempre vuelve a lo mismo. Yo ya me cansé.  ¿Y, qué piensas hacer entonces?  ¡Echarlo a la calle! Yo ya no lo quiero aquí. Siempre que él está todo es un caos. Estamos más tranquilas sin él.  ¿Eso crees? ¿Y, adónde se va a ir? Sabes que no tiene ningún lugar. ¿Quieres que ande en la calle como vagabundo? ¡Yo no soportaría ver a mi papá así! ¿Recuerdas, mamá, cuando íbamos al parque los cuatro a jugar pelota?  Sí, hija. Pero no sigas…  O cuando regresaba del trabajo y mi hermano y yo corríamos a abrazarlo. Luego jugaba con nosotros hasta que nos daba sueño y nos llevaba cargados a la cama. Allí nos arropaba y nos daba el beso de las buenas noches. ¡Cómo extraño eso mamá!  Hija, ¡ya no sigas por favor! La madre se levantó de la mesa y se dirigió hacia el segundo piso. La hija sabía a dónde se dirigía y la siguió de cerca. En las paredes, al lado de las gradas, había fotos de los cuatr...

Una carta para tí

A los caminos que tomaste me llevaste de la mano. Nunca me preguntaste si te quería acompañar. Hiciste de mí tu copiloto perfecto, porque a tu lado siempre iba y nunca me quejé. Yo pensaba que sabías adónde ibas, pero ahora me doy cuenta que tu camino estaba errado y que nunca te debí haber seguido. ¿Pero qué iba a saber un niño de eso? Si yo suponía que hacías lo mejor para mí. Pero siempre pensabas solo en tí, y ahora puedo verlo. Pero te digo algo. Como tú yo nunca seré. Tus pasos nunca seguiré. Ahora veo el mal ejemplo que eras para mí y lo realmente malo que fuiste. Pero por lo menos algo bueno me dejaste: las ganas de hacer totalmente lo contrario a lo que hiciste tú, y eso te lo agradezco. Sinceramente, tu hijo.

Uno de esos días

Hoy no hay nada que escribir, nada interesante qué compartir. Hoy solo soy yo, la aburrida y desolada, la triste y desesperada, la miedosa. Hoy fue uno de esos días...

La jaula

El pajarito llamaba a su jaula libertad. Contento, sentía que su vida no podía ser mejor. Tenía agua cuando quería beber y comida cuando tenía hambre. Todo cambió el día que vio a otro volar por el jardín y asentarse en la ventana de la casa. El pajarito no lo podía creer, era igual a él. Los dos se quedaron viendo y en su mirada sintieron pesar, el pajarito por no poder estar afuera y el de afuera por ver a su compañero enjaulado. Desde ese día el pajarito ya no fue feliz. Se dio cuenta que su vida no debía ser así. Allá afuera le esperaba algo grande pero al mismo tiempo sentía miedo de salir, pues no tenía la más mínima idea de cómo sobrevivir fuera de su jaula. Todos los días tenía la oportunidad de escapar, pues siempre que sus dueños le cambiaban el agua y la comida dejaban la puertecilla de la jaula abierta un momento. Ese era el momento que él debía aprovechar. Pero el miedo que sentía por salir hacia lo desconocido lo paralizaba y lo hacía temblar. Quería ser libre pero al m...

Un momento

En este momento ya no hay vuelta atrás. No existen segundas oportunidades. Es lo que es y sin más, debo aceptarlo como es, así como el momento nos acepta tal y como somos. No sé por donde empezar con esta historia. No es que sea muy larga de contar, pero se va complicando poco a poco, lentamente. Creo que lo más sabio es empezar por el inicio, pero en este caso el inicio está perdido en algún punto de la historia que no logro recordar. Mejor digamos que todo empieza la tarde en que te conocí. Tú estabas tan hermosa, sentada debajo de un árbol de limones. Recuerdo que vestías una blusa blanca, casi transparente, que dejaba ver tu hermosa silueta y una falda hasta las rodillas, esas rodillas que desde que las vi me enloquecí y quise saber qué las hacía estremecer y soñé que algún día correrían por verme y yo me alejaría por un momento, para hacerlas creer que no lo deseaba, cuando en realidad sí lo hacía. Desde entonces no pensé en otra cosa que no fueras tú. Regresaba todos los días al ...

Fracaso

Me entretengo pensando en el fracaso. Imagino mil formas en que todo puede salir mal: el punto exacto en el que me confundiré, la esquina en la que no doblaré, el camino que no tomaré, la respuesta que no recordaré, porque para mí el fracaso es la victoria...

Insomnio

¡Oh dulce insomnio, llévame contigo! De cuerpo entero me entrego a ti para que me mantengas despierta. Entretenme en mi desvelo. No me permitas cerrar los ojos, ni siquiera para parpadear. La noche entera pasaré soñando en cosas que ni siquiera dormida logré imaginar.

Perdí la batalla

Hoy cedí de nuevo. Abrí la página de twitter y le di click en Sign Up Now , estando consciente de lo que iba a ocurrir después. Creo que se debió a que acabo de abrir una cuenta en google wave y bajé el nuevo google chrome, fue en ese momento en el que twitter pareció el siguiente paso a seguir, en mi obvia pérdida inminente ante el gran poder hipnótico de la tecnología. La batalla duró varios meses, pero hoy la fiebre de abrir nuevas cuentas y bajar nuevos programas me ha bajado las defensas, y he sucumbido de nuevo. Fue dura la batalla, pero admito que la perdí...

Quisiera

Imagen
Quisiera haber nacido en un país donde no hay pobreza. Un país donde no hay guerras. Un país donde el hombre comparte lo que tiene y lo hace gustosamente. Un país donde no exista explotación de ningún tipo. Un país donde no haya discriminación por sexo o raza. Un país donde se respete la vida, la libertad. Un país donde todos vivan felices, sin miedo. Un país donde el más rico no intente aprovecharse del que tiene abajo. Un país donde el gobierno piense únicamente en el bien de la sociedad, y no en el propio. Pero supongo que ese país no existe, y me debo conformar con lo que me tocó. Y no digo que Guatemala no tenga cosas buenas, solo digo que podría ser mejor, para todos.

La tecnología

Imagen
Tanta tecnología me tiene un poco desconcertada. Al principio siempre suelo resistirme a ella el mayor tiempo posible, porque sé lo que viene después. Poco a poco se va volviendo parte de mi vida, de mi rutina. Una vez que esto sucede, no puedo más que sucumbir ante ella y de repente ya no me imagino cómo sería mi vida si no la tuviera. Y en realidad odio ese sentimiento de dependencia que me provoca, ese sentimiento de no poder controlar totalmente lo que quiero hacer y cuándo hacerlo. Para mientras sigo luchando contra el Twitter, me pregunto cuándo voy a caer...

Una tortuga

Imagen
Te regalo una tortuga para ver si así te ayuda a darle alegría a tu vida y si de paso quieres otra también te la daré y así te demostraré que por hacerte feliz yo lucharé.

El niño en el pozo

Imagen
Un niño que se cayó al pozo. Una madre que lo llora. Un padre que se siente impotente. Un hermano al que no le importa. Una abuela que lo presintió, pero nadie la escuchó.

Otro año

Otro año más está a punto de terminar. En realidad falta muy poco y ya se empiezan a escuchar los famosos anuncios ¨faltan 60 días para que llegue diciembre, el mes más lindo del año¨. A mí lo que me causa diciembre es incertidumbre por lo que vendrá después. Un año nuevo significa cambio. Siento la necesidad de hacer algo grande, algo que me haga feliz, algo que me de la tranquilidad, paz y seguridad que busco y que no he logrado encontrar del todo porque siempre tengo miedo. Espero poder dejar atrás todo ese temor y poder empezar nuevos proyectos en este nuevo año que cada vez está mas cerca y que cada vez me acerca más a la independencia total.

Tremenda mordida, mi vida

La cocina estaba impecable. Cada cosa en su lugar. Solo había una olla sobre la estufa y una tabla de picar, en la que la mujer cortaba las verduras que iba a cocinar para el almuerzo. Eran las once de la mañana y solo faltaba preparar la carne cuando su esposo entró a la habitación. ̶ ¿Qué es eso negro en tu cuello? ̶ Es… La mordida que me diste ayer… ̶ Bueno, ya sabés que eso fue tu culpa. ̶ Sí, yo sé mi vida. La próxima vez no voy a hablar con el cartero. ̶ Claro, porque solo las putas hablan con otros hombres que no sean sus maridos. Pero, tú no eres una ¿verdad? ̶ No, no mi amor. Yo soy solo tuya y de nadie más. Perdoname. ̶ Ya no hablemos de eso. Me pongo triste cuando me obligás a castigarte así. Espero no tener que volver a hacerlo. ̶No, mi vida. Ya no te voy a causar más disgustos, lo prometo. ̶ Bueno. ¿Y, dónde está mi comida? ̶ No la he terminado… ̶ ¿Qué, qué? Yo tengo hambre. ¿Cuántas veces te lo tengo que decir? ¡La comida tiene que estar preparada y caliente para cuando y...

En clase

No sé porque, cuando estoy en curso de evaluación del currículo me insipiro tanto para escribir. En vez de ponerle atención al catedrático, mi mente divaga, creando e imaginando otras realidades e iniciando a construirlas. La parte de atrás de mi cuaderno es una mezcla de apuntes de clase e intentos de cuento. No está de más decir que ahora mismo estoy sentada en el aula, viendo de reojo al docente mientras intento engañarlo, haciéndolo creer que estoy tomando nota de cada palabra que dice.