Entradas

Mostrando entradas de julio, 2010

Miradas de miradas

Ayer, una amiga de la universidad que acaba de tener un bebé me pidió favor que lo recogiera a la vecindad de la universidad, donde lo estaban cuidando y lo llevara a la cafetería, donde ella se encontraba. Era un camino corto, solo tenía que cruzar la calle, entrar a la universidad e ir a la cafetería. Tranquilamente ingresé a las instalaciones. Iba caminando cuando me empecé a sentir incómoda. Me dí cuenta de las miradas que recibía por parte de las personas que me encontraba en el camino. Los más jóvenes me observaban con asombro, casi podía leer sus mentes ¨tan joven y con hijo¨ o ¨deplano metió las patas¨. Otras, las mayores, eran de ternura, me imaginaba que pensaban ¨qué bebé más lindo¨, ¨me recuerda a mi nieto¨. La mayoría de las personas con las que me topé en el camino eran desconocidos, pero encontré a un par de conocidos y sentía cómo me comían con la mirada, asombrados ante el espectáculo. Como si no pudieran creer lo que sus ojos veían. Yo, con un niño en brazos. Pero no ...

La noche

Las noches son mi debilidad. En ellas yo soy más vulnerable que durante el día. El silencio nocturno me afecta los sentidos y la soledad llega a su máximo nivel. Las emociones que normalmente manejo bastante bien durante el día, explotan durante la noche y en ocasiones pueden llegar a magnificarse, como las sombras en la oscuridad. Y entonces, dormir se hace una tarea imposible, pues por dentro todo está gritando y exigiendo salir. Después, cuando porfin logro conciliar el sueño, me despierto y me doy cuenta de que talvés no todo es lo que parecía bajo la luz de la luna. ¿Será el efecto de la luna llena?

Al toro por los cuernos

Bueno, las aguas se están empezando a calmar y todo está cayendo en su lugar. Veo que las cosas nunca son tan malas como uno las imagina en su cabeza, y que solo es cuestión de enfrentar los miedos, con la frente en alto. Aunque esto no es tan fácil, pero poco a poco le voy agarrando el hilo al asunto. ¨Al toro hay que agarrarlo por los cuernos¨, como dice el refrán, y yo estoy totalmente de acuerdo. Lo que me hace falta es la práctica.

A olvidar las penas!

Llegó la hora de olvidar las penas y mover el esqueleto!

Fortuna

Yo no creo en la mala o buena suerte. Yo soy de la idea de que cada quien forja su fortuna. Conozco personas que son demasiado pesimistas, y que piensan tener ¨mala suerte¨, pero realmente lo que pienso que ocurre es que sus pensamientos negativos traen como consecuencia eventos negativos a sus vidas. Todo depende de cómo afrontemos las situaciones que se nos ponen en el camino, las cuales, a veces son buenas y a veces malas. Yo estoy intentando afrontar todo lo que me está pasando de una manera positiva, pero a veces mis miedos y un poco de inseguridad se apoderan de mí y me paralizan. Debería tener una fuente secreta de poder a la que recurrir en momentos como este. Necesito agarrar aire para poder respirar mejor. Ya veremos lo que pasa...