Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2010

Travesía urbana

Hace tiempo no me subía a una camioneta. Recuerdo que hace unos 4 años yo me resistía a la idea de sacar mi licencia y manejar. La verdad me gustaba subirme a la camioneta. Yo soy una persona muy curiosa (pero no chismosa, como siempre digo jeje) y me encantaba observar a la gente que subía y en ocasiones escuchar sus conversaciones. Disfrutaba inventando historias de los pasajeros sobre dónde venían, adónde iban, lo que iban pensando, etc. A veces, aunque muy raro, tenía conversaciones muy interesantes con los pasajeros, y una que otra ¨cantineada¨ que siempre lograba evitar. Además de que me sentaba y admiraba el paisaje. Y aparte era muy barato. Pero al final tuve que rendirme a la idea de manejar y tristemente ahora ya no puedo pensar en irme en camioneta sin sentir mucho miedo por todo lo que se escucha (no es que antes no se escucharan cosas, pero cuando uno no tiene otra opción, se termina acostumbrando). Andar en carro es una experiencia totalmente distinta. Estar adentro de un...

La fierecilla valiente

Imagen
Muchas personas dicen reconocer en mis ojos a una pequeña fiera, dicen que mi mirada lo dice todo, sin que yo tenga que decir nada. Y debo reconocerlo, llevo por dentro a una fierecilla que está dispuesta a pelear hasta los dientes por lo que quiere y piensa. Sin embargo, aún no sé reconocer realmente las batallas que debo pelear, y me he visto en situaciones en las que necesito defenderme, pero me es imposible decir o expresar lo que siento por dentro, o estallo en situaciones en las que no vale la pena, y con las personas que más quiero. Las veces que no lo hago son causadas por un miedo al ¨qué dirán¨, lo cual me parece una tontería y una muy mala excusa pero no lo puedo evitar. En cambio las personas que realmente me conocen bien, son las que mejor conocen este lado mío, que se vuelve tan indeseable, porque, como repito, son situaciones que no valen la pena, y son las personas que más quiero. Me duele y me apena reconocerlo, pero es la verdad. No obstante, también sé que es algo qu...

La tribu de las Cara Lavada

Una vez, conversando con una amiga, esta me mencionó que una conocida suya pertenecía a esta tribu tan singular. Al preguntarle lo que esto significaba ella me dijo: ¨Son las chavas que no usan maquillaje¨. Yo muy emocionada le contesté: ¨¡Yo también soy de esa tribu!¨ Y es que en realidad no lo hago por varias razones: 1. Me parece una pérdida de tiempo y dinero. 2. Me da mucha pereza desmaquillarme en la noche. 3. Pienso que este acto arruina la piel del rostro pues no la deja respirar libremente. 4. No creo necesitarlo, pues gracias a Dios tengo un cutis respetable y me agrada más lo natural. 5. Muchas veces no me gusta seguir las modas, disfruto siendo única en algunos aspectos. Aunque con esto no quiero decir que nunca lo haga, en ocasiones especiales me maquillo, o cuando deseo sentirme más linda de lo normal (el maquillaje a veces funciona como una máscara y detrás de ella se esconde una persona que puede no estarse sintiendo segura ese preciso día). Así que yo puedo decir que s...

Visita

Imagen
Hace poco vino un familiar a quedarse a mi casa por unos días, pues él no vive en el país. Hace tiempo sabíamos que iba a venir, pero estábamos bastante nerviosos. Él se encuentra muy enfermo, aún no sabemos exáctamente lo que tiene, pero no sabíamos en qué condición se encontraba. Cuando porfin vino, lo fuimos a recoger al aereopuerto. Yo me esperaba ver a alguien muy delgado, con ojeras y cansado. Pero al contrario, vi a alguien fuerte y bien alimentado que nos saludó con una gran sonrisa. Desde allí me impresionó. Después, me enteré que él vive día y noche con un dolor crónico, que solo fuertes medicamentos logran aliviar momentáneamente. Esto yo no lo podía creer, pues, no existe ni una mueca, ni un sonido que demuestre el dolor que está sintiendo. Es capaz de hacernos reír y de llevar largas conversaciones contando diversas anécdotas, y es increíble pensar que atrás de todo eso hay una persona adolorida. Definitivamente su venida ha sido una lección de vida. Desde que está aquí yo...

La historia interminable

Imagen
Ayer en la noche, acostada, leía la historia interminable. Me encontraba en la parte antes de que Bastián pasara a ser parte del libro. No podía dejar de leerlo, pero en realidad era tarde y yo me encontraba en el limbo entre el sueño y la realidad. Además, el libro es tan bueno que en ocasiones uno termina pensando que eso podría pasar en realidad, si le pasó a Bastián, me podría pasar a mí... La cosa es que en esas me encontraba yo cuando empecé a sentir temor de que lo que estaba leyendo pudiera pasarme a mí. Seguía leyendo, forzando mis ojos a no cerrarse, a pesar del sueño que tenía. Cuando porfin decidí cerrar el libro, sentí mucha incomodidad. Al cerrar los ojos comencé a sentir como si me estuvieran jalando, estirando. Sentía como si estuviera empezando a desintegrarme y pedazos de mí salieran volando quien sabe a donde. Era tanta la presión que sentía, que en algún momento me empezó a salir sangre de la nariz. Eso fue lo que me obligó a salir del estado en el que me encontraba...