Travesía urbana
Hace tiempo no me subía a una camioneta. Recuerdo que hace unos 4 años yo me resistía a la idea de sacar mi licencia y manejar. La verdad me gustaba subirme a la camioneta. Yo soy una persona muy curiosa (pero no chismosa, como siempre digo jeje) y me encantaba observar a la gente que subía y en ocasiones escuchar sus conversaciones. Disfrutaba inventando historias de los pasajeros sobre dónde venían, adónde iban, lo que iban pensando, etc. A veces, aunque muy raro, tenía conversaciones muy interesantes con los pasajeros, y una que otra ¨cantineada¨ que siempre lograba evitar. Además de que me sentaba y admiraba el paisaje. Y aparte era muy barato. Pero al final tuve que rendirme a la idea de manejar y tristemente ahora ya no puedo pensar en irme en camioneta sin sentir mucho miedo por todo lo que se escucha (no es que antes no se escucharan cosas, pero cuando uno no tiene otra opción, se termina acostumbrando). Andar en carro es una experiencia totalmente distinta. Estar adentro de un...