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Mostrando entradas de junio, 2009

LA SORPRESA

-Todos prepárense que ya va a venir. Vos Pancho, escondéte en la cocina, que sos muy gordo y te va a ver. -¡Ah puchis, vos Pepe, toda la vida molestándome! ¿Y qué tiene si tengo unas carnitas de más? Por lo menos no soy un escuálido como el Fede. -¡Ala gran, vos Pancho, a mí no me metás en tus líos de autoestima! Yo soy flaco pero así soy feliz. No es mi culpa que no consigás mujer que te quiera, no como yo con mi Lulu. -Vos, Fede, dejá en paz al pobre Pancho. No le echés en cara esas cosas, y menos enfrente de todos. -Ya va, la Flor, como siempre defendiendo a medio mundo. Dejá que Pancho se defienda solito, que para eso Dios le dio trompa, y no solo para tragar. -¡Ala gran muchá! Esto supuestamente es una celebración, tranquilícense. -Miren. ¿Saben qué? Yo mejor me voy. Estoy harto de ser el payaso de todo mundo. Díganle al Diego que le deseo un feliz cumpleaños y que estuve aquí pero me tuve que ir. -Sí, yo me voy con Pancho. Estar con ustedes siempre me causa dolor de cabeza. -Ay s...

EL MERCADO

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Mamá tomaba a su nena de una mano y a su nene de la otra. La volteábamos a ver mientras ella miraba para los dos lados de la calle para asegurarse de que no venían carros. Luego nos jalaba levemente y, a paso ligero, cruzábamos la calle que separaba la rutina de la aventura. El recorrido comenzaba con la escalada de una larga fila de gradas que recorríamos rápidamente con mi hermano mientras escuchábamos el grito de “¡esperen!” de mi madre. Lo que nos esperaba adelante era una selva de edificios y senderos peligrosos que debíamos recorrer con mucha cautela. En ocasiones de puntillas, otras saltando y a veces corriendo íbamos con agilidad sorteando trampas para no caer en las fauces de algún animal extraño que prometía hacernos daño si caíamos en su territorio. El camino se acababa en el borde de una montaña de tierra, lo que había del otro lado siempre nos cautivaba. Una fila de casetas con ventas era lo que nos anunciaba la llegada a nuestro destino. Mi mamá se preocupaba por no perde...