Chiltepito adventures
David, ni novio, estaba muy feliz pues su hermano le había vendido su carro. Como era rojo como un chiltepe llevaba el apodo de ¨el chiltepito¨. Era su primer vehículo así decidimos unir esa celebración con la de nuestro aniversario de tres años. Cuando llegó salí, lo saludé y me dirigí a la puerta del copiloto. ̶ Esa puerta no abre. ̶ ¿Y eso? ̶ No sé, ayer se arruinó. ̶ ¿Y, entonces? ̶ Tenés que entrar por esta… Me señaló la puerta del piloto. Entré con dificultad, pues el asiento no se podía mover hacia atrás. Me acomodé e intenté ponerme el cinturón de seguridad. ̶ No me lo puedo poner. Está como trabajdo. ̶ ¡Ah! Es que eso también se arruinó. ̶ ¿Y, entonces? ̶ Pues agarrate de dónde podás. Observé mientras él se ponía tranquilamente su cinturón y le dije: ̶ ¡Ah no! Si yo no me pongo el cinturón, vos tampoco. ̶ Es que si no me lo pongo salgo volando. ̶ ¿Cómo así? ̶ Porque esta puerta no cierra, y si no me pongo el cinturón, en las vueltas se abre y salgo volando… Sin decir más, empe...