Gestos aprendidos
Las pequeñas cosas nos hacen lo que somos, nos distinguen de los demás. Un gesto, un movimiento, una conducta, todo eso nos hace diferentes, especiales. Pero hay cosas que aprendemos de los demás, los tomamos prestados y los hacemos parte de nosotros. Últimamente he pensado en todas las cosas pequeñas que me conectan con otras personas, porque de una u otra forma de ellas lo aprendí. De mi abuela paterna aprendí el gusto por los perfumes, los accesorios y las perlas. Ella decía ¨toda mujer debería tener aunque sea un collar de perlas¨. Y aunque parezca anticuado, me gusta usarlas de vez en cuando, y me hacen sentir elegante y coqueta. Con una amiga de mi madre aprendí a escurrir la bolsa de té con la cuchara después de sumergirla en la taza. Recuerdo el día en que la observé con admiración y pensé que ese pequeño gesto le daba un aire de importancia que de inmediato me cautivó. En el colegio tuve un amigo coreano. Lo admiraba por su seguridad y autoconfianza. Él solía tronarse los dedo...