Entradas

Mostrando entradas de 2010

Facebook en navidad

Imagen
Este año ocurrió algo que me pareció muy interesante y curioso. Usualmente, para navidad, yo solía recibir muchos mensajes de texto a mi celular, por parte de amigos o familiares que me deseaban una feliz navidad. Yo, aunque no soy una creyente de esa festividad, sentía la obligación social de responderlos, aunque no estuviera sintiendo lo que ellos experimentaban para esas fechas. Pero este año fue distinto. Este año no recibí más de 3 mensajitos de texto. Esta vez, las personas parecen estar tan inmersas en las redes sociales (facebook) que consideraron más factible (tanto en tiempo como dinero) poner un mensaje general, el cual supusieron que todas las personas importantes y no tan importantes en su vida leerían. Las personas que pensaban estar incluidas en esa lista respondían a ese mensaje y agradecían el gesto. Otras, en cambio, pusieron fotos alegóricas a la fecha especial, y taggearon a las personas de su elección, haciéndoles saber así, que estaban pensando en ellas. No cabe d...

Días de días

Hay días en los que siento una energía renovada, unas ganas de comerme al mundo. Y este es uno de ellos. Debo decir que no sucede muy a menudo, pues a veces la inseguridad y los miedos se llevan lo mejor de mí. Por eso disfruto mucho cuando todo lo malo se va y deja lugar a las posibilidades, a lo que podría ser si y solo si... El inconveniente es que jornadas buenas como esta vienen seguidas nuevamente por miedos e inseguridades. Es decir, es un ciclo que parece no terminar y es francamente agotador. Esto ocurre especialmente cuando toda la energía positiva me lleva a hacer cosas que en otra circunstancias no haría, y al día siguiente me empiezo a preguntar si debí haberlo hecho, si seré capaz de llevarlo acabo, si... Mucha gente me ha dicho que esto es normal, que la juventud siempre viene acompañada por estos sentimientos. Y es bueno saber que es así, pero la pregunta sería: ¿alguna vez se van? Espero que pronto, los días como hoy, se repitan más seguido.

Llegó diciembre

Imagen
Y se llegó diciembre y con él los adornitos y la música navideña. Hay gente que ha dicho que parezco una especie de Grinch, pues esas cosas no me emocionan ni me gustan para nada. La idea de ver tanta electricidad desperdiciada, tanto papel de regalo que dura minutos antes de que sea destrozado y tirado a la basura; escuchar la misma canción en cada centro comercial, la tala de árboles para adornar las salas, todo eso me molesta. Pero no todo es malo en esta época. Lo que me gusta es el frío que siempre la ha caracterizado y que nos hace sacar suéteres, guantes y bufandas. Las vacaciones (para algunos), los tamales, el ponche, los convivios y reuniones familiares. ¡Así que a enchamarrarse, comer rico y pasarla con gente linda se ha dicho! ¡FELIZ DICIEMBRE A TODOS!

Dos países

Imagen
La semana pasada tuvimos a una invitada japonesa en casa. Sabíamos muy poco de ella. Mis padres la conocieron en un viaje, y desde allí, la comunicación fue a través de correo electrónico. Cuando nos enteramos que tenía pensado venir a Centroamérica, me puse en contacto con ella para ayudarla a conseguir rutas de buses para venir a Guatemala. Al principio no sabía qué esperar. El día que la fuimos a traer a la parada de bus, pensaba que iba a aparecer una señora con ojos rasgados, pero resultó siendo una joven casi de mi edad. En un inicio traté de hacer algo de conversación con ella, pero casi no hablaba. No sabía si era porque estaba cansada, porque quería admirar el paisaje (el tráfico del periférico), o porque simplemente no le parecía interesante la conversación. Cuando nos dimos cuenta, ella ya se había dormido en el asiento de atrás. Entendí por qué no quería platicar mucho... Al llegar a casa, quisimos que se sintiera cómoda. Le platicábamos, le hacíamos bromas y la llevábamos ...

Insomnio 2

Imagen
Me siento tan sola estando despierta en la madrugada. Esta soledad es distinta a la que experimento durante el día. Esa la disfruto más, porque en el momento que desee, la puedo terminar haciendo una llamada, o tocando una puerta. A esta hora lo único que puedo hacer es contar ovejas hasta conciliar de nuevo el sueño (algunas noches puedo llegar a contar las 15,000). Siento que hay una gran distancia entre las personas a las que me siento de alguna manera conectada y yo. Sin embargo, hay algo muy interesante en estar así. Algo parecido a estar en una isla desierta, en la que nada ni nadie perturba tus pensamientos y puedes imaginarte lo que quieras, sin reservas. Definitivamente lo mejor es aprovechar esos momentos, y en mi caso, germinar semillas para cuentos interesantes y extraños, así como a mí me gustan...

Las clásicas

De un tiempo para acá, he aprendido a disfrutar las películas clásicas. Las actuaciones, el lenguaje, los trajes, el hecho de que es a blanco y negro (uno se puede solamente imaginar de qué color era todo) y la ingenuidad e inocencia con que retratan la trama me deja cautivada. Les dejo un par de escenas de mis películas favoritas hasta ahora... La primera es Gone with the wind. Una película verdaderamente hermosa. A pesar de que es bastante larga, a mí me mantuvo intrigada. El libro es igual de bueno, aunque debo confesar que he sido incapaz de terminarlo porque es enorme. Otra de mis películas favoritas, con una de mis actrices favoritas de todos los tiempos, la adorable y talentosísima Audrey Hepburn. Esta es una de mis escenas favoritas de la película: Y qué decir de los hermanos Marx. Unos verdaderos genios de la comedia. Su comedia nunca dejará de hacernos reír, al menos a mí. Esta es una de las escenas más geniales de la película ¨Una noche en la ópera¨: Deléitense con estos ma...

Travesía urbana

Hace tiempo no me subía a una camioneta. Recuerdo que hace unos 4 años yo me resistía a la idea de sacar mi licencia y manejar. La verdad me gustaba subirme a la camioneta. Yo soy una persona muy curiosa (pero no chismosa, como siempre digo jeje) y me encantaba observar a la gente que subía y en ocasiones escuchar sus conversaciones. Disfrutaba inventando historias de los pasajeros sobre dónde venían, adónde iban, lo que iban pensando, etc. A veces, aunque muy raro, tenía conversaciones muy interesantes con los pasajeros, y una que otra ¨cantineada¨ que siempre lograba evitar. Además de que me sentaba y admiraba el paisaje. Y aparte era muy barato. Pero al final tuve que rendirme a la idea de manejar y tristemente ahora ya no puedo pensar en irme en camioneta sin sentir mucho miedo por todo lo que se escucha (no es que antes no se escucharan cosas, pero cuando uno no tiene otra opción, se termina acostumbrando). Andar en carro es una experiencia totalmente distinta. Estar adentro de un...

La fierecilla valiente

Imagen
Muchas personas dicen reconocer en mis ojos a una pequeña fiera, dicen que mi mirada lo dice todo, sin que yo tenga que decir nada. Y debo reconocerlo, llevo por dentro a una fierecilla que está dispuesta a pelear hasta los dientes por lo que quiere y piensa. Sin embargo, aún no sé reconocer realmente las batallas que debo pelear, y me he visto en situaciones en las que necesito defenderme, pero me es imposible decir o expresar lo que siento por dentro, o estallo en situaciones en las que no vale la pena, y con las personas que más quiero. Las veces que no lo hago son causadas por un miedo al ¨qué dirán¨, lo cual me parece una tontería y una muy mala excusa pero no lo puedo evitar. En cambio las personas que realmente me conocen bien, son las que mejor conocen este lado mío, que se vuelve tan indeseable, porque, como repito, son situaciones que no valen la pena, y son las personas que más quiero. Me duele y me apena reconocerlo, pero es la verdad. No obstante, también sé que es algo qu...

La tribu de las Cara Lavada

Una vez, conversando con una amiga, esta me mencionó que una conocida suya pertenecía a esta tribu tan singular. Al preguntarle lo que esto significaba ella me dijo: ¨Son las chavas que no usan maquillaje¨. Yo muy emocionada le contesté: ¨¡Yo también soy de esa tribu!¨ Y es que en realidad no lo hago por varias razones: 1. Me parece una pérdida de tiempo y dinero. 2. Me da mucha pereza desmaquillarme en la noche. 3. Pienso que este acto arruina la piel del rostro pues no la deja respirar libremente. 4. No creo necesitarlo, pues gracias a Dios tengo un cutis respetable y me agrada más lo natural. 5. Muchas veces no me gusta seguir las modas, disfruto siendo única en algunos aspectos. Aunque con esto no quiero decir que nunca lo haga, en ocasiones especiales me maquillo, o cuando deseo sentirme más linda de lo normal (el maquillaje a veces funciona como una máscara y detrás de ella se esconde una persona que puede no estarse sintiendo segura ese preciso día). Así que yo puedo decir que s...

Visita

Imagen
Hace poco vino un familiar a quedarse a mi casa por unos días, pues él no vive en el país. Hace tiempo sabíamos que iba a venir, pero estábamos bastante nerviosos. Él se encuentra muy enfermo, aún no sabemos exáctamente lo que tiene, pero no sabíamos en qué condición se encontraba. Cuando porfin vino, lo fuimos a recoger al aereopuerto. Yo me esperaba ver a alguien muy delgado, con ojeras y cansado. Pero al contrario, vi a alguien fuerte y bien alimentado que nos saludó con una gran sonrisa. Desde allí me impresionó. Después, me enteré que él vive día y noche con un dolor crónico, que solo fuertes medicamentos logran aliviar momentáneamente. Esto yo no lo podía creer, pues, no existe ni una mueca, ni un sonido que demuestre el dolor que está sintiendo. Es capaz de hacernos reír y de llevar largas conversaciones contando diversas anécdotas, y es increíble pensar que atrás de todo eso hay una persona adolorida. Definitivamente su venida ha sido una lección de vida. Desde que está aquí yo...

La historia interminable

Imagen
Ayer en la noche, acostada, leía la historia interminable. Me encontraba en la parte antes de que Bastián pasara a ser parte del libro. No podía dejar de leerlo, pero en realidad era tarde y yo me encontraba en el limbo entre el sueño y la realidad. Además, el libro es tan bueno que en ocasiones uno termina pensando que eso podría pasar en realidad, si le pasó a Bastián, me podría pasar a mí... La cosa es que en esas me encontraba yo cuando empecé a sentir temor de que lo que estaba leyendo pudiera pasarme a mí. Seguía leyendo, forzando mis ojos a no cerrarse, a pesar del sueño que tenía. Cuando porfin decidí cerrar el libro, sentí mucha incomodidad. Al cerrar los ojos comencé a sentir como si me estuvieran jalando, estirando. Sentía como si estuviera empezando a desintegrarme y pedazos de mí salieran volando quien sabe a donde. Era tanta la presión que sentía, que en algún momento me empezó a salir sangre de la nariz. Eso fue lo que me obligó a salir del estado en el que me encontraba...

Miradas de miradas

Ayer, una amiga de la universidad que acaba de tener un bebé me pidió favor que lo recogiera a la vecindad de la universidad, donde lo estaban cuidando y lo llevara a la cafetería, donde ella se encontraba. Era un camino corto, solo tenía que cruzar la calle, entrar a la universidad e ir a la cafetería. Tranquilamente ingresé a las instalaciones. Iba caminando cuando me empecé a sentir incómoda. Me dí cuenta de las miradas que recibía por parte de las personas que me encontraba en el camino. Los más jóvenes me observaban con asombro, casi podía leer sus mentes ¨tan joven y con hijo¨ o ¨deplano metió las patas¨. Otras, las mayores, eran de ternura, me imaginaba que pensaban ¨qué bebé más lindo¨, ¨me recuerda a mi nieto¨. La mayoría de las personas con las que me topé en el camino eran desconocidos, pero encontré a un par de conocidos y sentía cómo me comían con la mirada, asombrados ante el espectáculo. Como si no pudieran creer lo que sus ojos veían. Yo, con un niño en brazos. Pero no ...

La noche

Las noches son mi debilidad. En ellas yo soy más vulnerable que durante el día. El silencio nocturno me afecta los sentidos y la soledad llega a su máximo nivel. Las emociones que normalmente manejo bastante bien durante el día, explotan durante la noche y en ocasiones pueden llegar a magnificarse, como las sombras en la oscuridad. Y entonces, dormir se hace una tarea imposible, pues por dentro todo está gritando y exigiendo salir. Después, cuando porfin logro conciliar el sueño, me despierto y me doy cuenta de que talvés no todo es lo que parecía bajo la luz de la luna. ¿Será el efecto de la luna llena?

Al toro por los cuernos

Bueno, las aguas se están empezando a calmar y todo está cayendo en su lugar. Veo que las cosas nunca son tan malas como uno las imagina en su cabeza, y que solo es cuestión de enfrentar los miedos, con la frente en alto. Aunque esto no es tan fácil, pero poco a poco le voy agarrando el hilo al asunto. ¨Al toro hay que agarrarlo por los cuernos¨, como dice el refrán, y yo estoy totalmente de acuerdo. Lo que me hace falta es la práctica.

A olvidar las penas!

Llegó la hora de olvidar las penas y mover el esqueleto!

Fortuna

Yo no creo en la mala o buena suerte. Yo soy de la idea de que cada quien forja su fortuna. Conozco personas que son demasiado pesimistas, y que piensan tener ¨mala suerte¨, pero realmente lo que pienso que ocurre es que sus pensamientos negativos traen como consecuencia eventos negativos a sus vidas. Todo depende de cómo afrontemos las situaciones que se nos ponen en el camino, las cuales, a veces son buenas y a veces malas. Yo estoy intentando afrontar todo lo que me está pasando de una manera positiva, pero a veces mis miedos y un poco de inseguridad se apoderan de mí y me paralizan. Debería tener una fuente secreta de poder a la que recurrir en momentos como este. Necesito agarrar aire para poder respirar mejor. Ya veremos lo que pasa...

¨Todo pasa por algo¨

Imagen
Últimamente mis ánimos no andan muy buenos. Muchas cosas no han salido como yo esperaba, pero qué puedo hacer, la vida es así y a veces esas cosas pasan, lo sé. Sin embargo, no deja de desanimarme, pues solo soy humana. A veces tener una visión positiva de las cosas se complica cuando parece que la vida se hubiera puesto de acuerdo para ponérnosla más difícil de lo que es. No quiero sonar negativista, porque no lo soy, pero de vez en cuando me gusta quejarme y exagerar un poco las cosas para desahogarme, ¿y por qué no? Y qué mejor que de esta forma, porque para quejarme en persona no soy muy buena. Digamos que todo depende de dónde, cómo, cuándo y con quién; y a veces esperar que todas esas características se conjuguen es bastante complicado. Ya todo esto va a pasar, estoy segura. Espero que mi lucecita de esperanza se vuelva muy pronto en un gran rayo de luz que creo que desde siempre me ha seguido. Qué bien se siente quejarse. Pero si, ya lo sé, no tienen que repetirlo ¨todo pasa por...

...

Últimamente me siento extraña, ajena a mi cuerpo. Últimamente no soy yo. No conozco a la persona que se apoderó de mí y tampoco me cae bien. Anda cabizbaja y desanimada. No tiene fuerzas, ni inspiración. Solo tiene quejas y llantos y ya no la aguanto. No me agrada, quiero que se vaya y que me regrese lo que me pertenece. Pero aún no sé cómo decírselo sin que se enoje y me deje con secuelas. Así que tengo que hacerlo poco a poco, para que no se de ni cuenta de la hora en que ya no exista nada de ella y solo quede todo de mí.

El Mundial

Imagen
¡Qué locura esto del mundial! Toda la gente habla de eso, escriben de eso en su facebook, los anuncios, las canciones, las camisolas que venden en los semáforos, hoy hasta andaban regalando calcomanías de los diferentes equipos. Yo siempre trato de mantenerme al margen de toda esa algarabía, pero termina uno metido en el rollo le guste o no (lo mismo me pasó con el reguetón, y ahora, canción que me ponen, canción que bailo). Ya decidí que yo también le tengo que ir a un equipo, y escogí a Brasil, las razones son tontas, debo admitirlo, porque aparte de que juegan bien y que tengo una amiga muy querida que es brasileña, los colores de su bandera me encantan, y esa fue la mayor razón por la cual lo escogí. Y decidí que si me reúno con un grupo de amigos, pues también veré algunos partidos y me pondré mi camisola, porque, para qué pelear contra ellos, mejor me les uno.

Nota para mí

Últimamente me siento invencible. Me siento en la cima. Tengo ánimos, tengo fuerza, y tengo todas las ganas de hacer todo lo que sea necesario para encontrar mi felicidad. Ya basta de autosabotearme. Mis peores enemigos siempre han sido dos 1 el miedo y 2 la culpa. Pero ya me cansé de dejar que controlen mi vida. De ahora en adelante la vida la controlo yo, y no esos 2 energúmenos que siempre han encontrado la forma de bajarme de la nube donde siempre me ha gustando andar montada. Ando en una misión y nada me va a hacer cambiar de curso.

Mi "don" en reposo

A mí siempre me han dicho que soy una buena escucha y consejera. Y es algo que disfruto. Me puedo sentar con alguien por horas y escucharlos e intentar aconsejarlos. A veces hasta yo misma me asombro por sonar tan madura y tan conocedora de la vida (sí, claro). Pero últimamente he dejado de lado ese ¨don¨. Y no lo digo como algo malo, simplemente que ya no me interesa tanto hacer ese papel. Me he estado enfocando más en mí, y en una búsqueda personal que tengo conmigo misma. Ya les contaré en otra oportunidad...

Una llamada inesperada

Imagen
Ayer recibí una llamada inesperada, la conversación fue algo así: -Buenas tardes, ¿hablo con Andrea Ponce? -Sí, ella habla. -La saludamos del Banco Industrial. -Ajá. -Solo queríamos verificar si usted había intentado utilizar su tarjeta de débito en un almacén de electrodomesticos. -¿Cómo? Yo estoy en mi casa y no la he utilizado para nada. -Pues hace tres minutos, alguien intentó utilizarla para realizar un pago de Q.4,000. -¿Qué? Si yo no tengo tanto dinero en la cuenta. -Exácto, es por eso que nos pareció extraño y decidimos llamarla para asegurarnos. -¡Qué bueno que me llamaron! ¿Puedo bloquear la tarjeta por este medio? -Sí, ya está bloqueada. -Uffff. Nunca pensé recibir una llamada como esta. Uno tan confiado que da su tarjeta para hacer los pagos que necesita, porque es mejor andar con la tarjeta que con el montón de efectivo en la bolsa. Según uno es más ¨seguro¨. Todavía se me hace difícil creer qeu haya personas que piensen de esta manera. Y eso que lo que me pasó a mí fue al...

Buena vibra

Ayer estaba con las pilas cargadas a mil. El corazón me latía con fuerza y me fui difícil conciliar el sueño, además de que me desperté hoy antes de que ¨El Estartazo¨ comenzara. Yo creo que puedo explicarlo como una desesperación de hacer algo nuevo aunada con un deseo de llevar ese ¨algo¨ a cabo. Quisiera tener esas pilas cargadas todos los días, pues ya había llegado a pensar que mi personalidad ya había cambiado, y que la serenidad que me acompañaba a diario era mi nueva forma de ser. Ahora pienso en la posibilidad de estar padeciendo una ¨falta de motivación¨. Me quiero inyectar de pura buena vibra a diario, me gusta más esta sensación.

Investigando la pasión

Imagen
Últimamente he estado llevando a cabo una pequeña ¨investigación¨, en la que le he preguntado a algunas personas cercanas una pregunta sencilla ¿cómo y cuándo descubrieron su pasión? Debo decir que las repuestas han sido variadas e interesantes. Están las personas que ya traían una especie de ¨chip¨ programado y que desde pequeñas ya sabían lo que querían ser cuando fueran grandes. De eso pueden dar fe las personas cercanas a ellos. También están las que crecieron pensando una cosa, y a la hora de la verdad, y por azares del destino, descubrieron que en realidad era otra. A estas personas se puede decir que la vida los fue guiando hacia un camino que ellos nunca pensaron posible. También están las personas a las que sus padres les inculcaron un futuro, y crecieron pensando que era cierto, y en algún momento de sus vidas una pequeña luz que tenían dentro se enciende y terminan revelándose ante lo que estaba escrito por sus padres. Ellos se enfrentan al rechazo de la familia por sus sueñ...

Confundida

Imagen
De nuevo me vuelvo a sentir confundida. ¿Es normal que a mis 25 años aún no sepa qué es lo que quiero de mi vida? Hace un mes creía estar yendo en la dirección adecuada, pero poco a poco me surgieron las dudas de nuevo, y ahora ya no sé qué hacer. ¿Por qué todo esto se me ha hecho tan difícil? Todos a mi alrededor han encontrado o están a punto de encontrar su destino, su pasión, y yo siento que ya me dejaron atrás. El tren que ellos tomaron no lo tomé yo, y sigo en la estación, con mis maletas hechas, esperando que pase de nuevo, pero no sé qué día ni a qué hora lo hará. Debo admitir que hay días en los que me desespero y me frustro conmigo misma. Pero a veces también disfruto del paisaje, de la lentitud, de las dudas y de todas las experiencias que gano por no saber la respuesta. Ya veremos qué pasa conmigo...

Pet Shop

Imagen
Imagínense ir un sábado temprano a un centro comercial a desayunar. Casi todos los comercios se encuentran cerrados y ustedes se encuentran con una imagen como esta: A mí me parece inconcebible que permitamos que personas saquen provecho de animalitos como estos, y que los dejen solos durante la noche en un local sin ningún tipo de supervisión, sin comida y sin agua. ¿Qué se puede hacer en situaciones como ésta? ¿Será que alguien puede hacer algo para castigar este tipo de conducta tan irresponsable por parte de los dueños de este tipo de comercios? Espero sus comentarios...

La bolsa de papel 2

Debo admitir que ayer fui nuevamente a Sophos, a comprar el libro de Vanessa Núñez Handal ¨Los locos mueren de viejos¨. ¡Y no pude resistir la presión! ¡Tuve que aceptar la bendita bolsa de papel! ¡Qué mal verdad! ¡Yo lo sé!

Otro sueño/pesadilla

De nuevo los sueños me vuelven a hacer una jugada sucia. Después de asistir a una reunión con unos amigos, en la que se habló de todo, (incluyendo asaltos, robos, secuestros y demás experiencias desagradables que en Guatemala vivimos diariamente),me quedé muy consternada con la situación. Ese día se me dificultó conciliar el sueño, y tenía la sensación constante de que alguien me estaba observando. Cuando al fin logré dormirme, tuve un sueño muy real. Había un tipo afuera de mi ventana que estaba tratando de treparse al techo. Cuando vio que yo estaba acostada en mi cama, estiró un brazo e intentó alcanzar mi pierna. Yo me encontraba en un limbo, no estaba segura si lo que estaba viendo era verdad o no. Lo más espantoso de todo era que yo intentaba moverme, levantarme, pero no podía. Tenía un sueño muy profundo y un gran cansancio. Intenté también gritar para que mi hermano, que duerme en el cuarto de la par, se despertara y me auxiliara, pero también me fue imposible. Sentía un ahogo ...

Rompecabezas

Imagen
Pocas cosas logran captar mi total atención. Yo me aburro, me desconcentro y me desespero con facilidad y necesito cambiar de actividad constantemente. Creo que puedo hacer una pequeña lista (de cosas que me engazan): 1. Ponerme goma en las manos, esperar que se seque y removerlo. 2. Tejer bufandas. 3. Leer un BUEN libro. 4. Ver tele (de esto no estoy orgullosa). 5. Investigar sobre un tema que me interesa mucho. Hay algo más que me gustaría agregar a la lista y es armar rompecabezas. Llevaba tiempo sin armar uno, hasta que, hace 3 días fui al supermercado y pasé por el área de juguetes. Por un momento me detuve a ver y recordar los momentos en los que, ir de compras para tan solo ver los juguetes que habían, era mi ilusión. Entonces los vi. Habían de todas las formas, desde 10 hasta 5,000 piezas. Entonces me surgió una duda ¨¿será que los rompecabezas tenían en mí el mismo efecto que hace 10 años?¨ Así que decidí responderme la pregunta y comprar uno, escogí uno con un diseño que me e...

Latidos bajo la lluvia

Imagen
Era el año 2000 y mi familia y yo vivíamos en Mozambique. Ese año ocurrieron unas devastadoras lluvias o ¨cheias¨ que inundaron gran parte del territorio. Nosotros nos encontrábamos en la capital (Maputo) donde gracias a Dios nada ocurrió. Como muestra de nuestro agradecimiento por encontrarnos bien, decidimos, junto con unos amigos, preparar víveres e irlos a dejar a un albergue donde se encontraban algunos de los afectados. Nos reunimos un día en una casa y preparamos sandwiches con jalea y mantequilla de maní, además de algunos otros productos. Cuando alfin acabamos la interminable labor, pusimos todo en cajas y emprendimos la marcha hacia el albergue. Cuando llegamos allí la escena era desoladora. Mujeres y niños paseaban sin rumbo, muchos bebés lloraban de hambre y las madres, flacas y sin leche, no les podían hacer el favor. Algunos dormían en una gran galera y otros en casas de campaña. Yo, con mis 15 años, estaba desecha de tristeza. Quería llorar e irme corriendo pero no podí...

Birthday blues 2

Imagen
Resulta que no es tan malo cumplir 25. Wow, 25! Esta vez decidí tomarlo de otra manera, y realmente lo logré. En vez de deprimirme, decidí tomarlo con calma y dio resultado. Acabó siendo uno de los cumpleaños más especiales que he tenido (habría sido perfecto si toda mi familia estuviera aquí). A pesar de que me rehusé a la canción del happy birthday acepté todo lo demás: los regalitos, los abrazos, las llamadas de felicitación, los correos, los mensajitos en el facebook y en mi celular. Y todo resultó no siendo tan malo. Me sentí querida y apreciada. ¿Será que esto significa el final de los birthday blues? Supongo que el otro año lo sabré con seguridad. Pero para mientras, voy a aprovechar esta alegría que tengo dentro para agradecerles a todos mis amigos y familia por hacer de este día un día tan especial para mí (sí, ¡de verdad fue especial!).

Birthday blues

Imagen
Siempre, para estas fechas, me ocurre algo que he decidido llamar birthday blues. Me ha ocurrido desde que yo recuerdo y por varios años he escrito en mi blog acerca de ello. No sé por qué el hecho de cumplir un año más me hace estar triste y decaída, cuando lo normal, lo que veo en los demás, es alegría. Mis amigos me invitan a celebrar sus cumpleaños, hacen de ello un evento importante, vamos a comer a un lugar rico, nos tomamos fotos, cantamos en happy birthday y demás. Pero en mi caso, prefiero mantener el anonimato. Me molesta que me feliciten, no me gusta celebrarlo y ODIO QUE ME CANTEN EL HAPPY BIRTHDAY. Talvés soy una especie de Grinch de cumpleaños (solo el mío). Y ahora que me acerco a los 25, empiezo a tener un temor a envejecer. Dicen que después de los 25 los años se van volando, la piel envejece, las arrugas y canas aparecen y qué se yo. En realidad el temor apareció cuando cumplí los 21. A los 21 se es adulto en todo el mundo y quizá me aterraba la idea de tener que serl...

Casa sin techo

Un amigo me aconsejó que hiciera el ejercicio de hacer un minicuento en el que intentara unir dos ideas que no tienen mucha relación entre sí, las ideas eran 1. casa 2. sin techo, he aquí lo que resultó: -Oye, que tu casa no tiene techo. -¿Como que no? Mira para arriba, si allí está. -¿Tú estás loco o qué? Que no tiene techo tu casa. -Talvés tú estás loco, que mi casa sí tiene techo. -Oye, a mí no me vas a llamar loco. Si aquí hay un loco, eres tú. -Mira, te lo voy a decir una última vez: ¡MI CASA SÍ TIENE TECHO! -¡Ya me aburriste con tu palabrerío sin sentido! ¡Ven acá y verás si estoy loco! -¡Señores! Es hora del almuerzo. Dejen de estar peleando y vengan a tomarse sus pastillas...

La lluvia

Imagen
La lluvia me pone nostálgica. Desde pequeña me daba cierta tristeza y yo le decía a mis papás ¨qué feo que llueva¨, y ellos me decían ¨si no lloviera, los árboles y las plantitas se morirían¨. No sé por qué me da esa sensación, talvés porque cuando llueve el cielo se pone nublado y gris y la lluvia me recuerda a las lágrimas, y las lágrimas a la tristeza. Pero después, la lluvia me comenzó a dar miedo porque me empecé a dar cuenta de lo que era capaz de hacer el huracán Mitch. Recuerdo que en esas fechas cerraron los colegios, porque El Mitch iba a pasar cerca de nosotros. Yo tenía mucho miedo, pues veíamos en las noticias toda la devastación que el huracán provocaba. Un día estábamos en casa mi hermano, mi abuelita y yo. Mis papás habían salido, no recuerdo adónde. En eso vimos que el patio de atrás de mi casa se empezaba a llenar de agua y yo me asusté muchísimo. Resulta que se había tapado un tragante y el agua no se iba. Pero yo me afligí muchísimo, pues creí que la casa se iba a i...

Asalto

Hace un par de horas, a mis dos mejores amigos y a mí nos asaltaron afuera del Mac de la zona 10. Estábamos saliendo del restaurante y un malechorcito se nos acercó, y en un tono sorprendentemete tranquilo nos dijo ¨buenas noches jóvenes, denme los celulares o les rompo el culo¨. Tranquilamente nosotros sacamos los celulares, mis amigos los entregaron junto con una cámara que traía uno de ellos colgada de la muñeca y yo estaba a punto de estirar el brazo y entregar el mío cuando el ladrón nos dijo ¨tranquilitos, ahora váyanse, caminen tranquilos¨ (no sé si estas fueron las palabras exáctas pero es lo que recuerdo). Empezamos a caminar y yo guardé de nuevo mi celular. Mi pregunta hasta este momento es ¿por qué no me quitó el celular a mí también? ¿Acaso fue una extraña demostración de caballerosidad? O al contrario, fue machismo y yo soy tan poca cosa que mi celular no significó nada para él? En fin, lo importante es que el malechorcito no nos hizo nada y que estamos aquí contando la hi...

Adiós amigo

Yo tengo muy pocos amigos. Soy una persona que no se abre fácilmente con nadie y que escoge muy cuidadosamente con quien se relaciona. Hace poco uno de mis más cercanos amigos me contó la gran noticia de que se va a estudiar al extranjero. Mi primera reacción fue de alegría, pues yo también deseo hacer lo mismo y sé lo que debe significar para él poder llevarlo a cabo. Pero últimamente he comenzado a sentir una gran nostalgia, pues me doy cuenta de que un pedacito de mí se va a ir lejos y que, por mucho que querramos, la comunicación no será la misma. Así que, mi ya reducido círculo de amistades se va a reducir aún más y reemplazar a esta pieza importante es algo imposible e improbable. Ahora mismo siento un nudo en la garganta, al pensar que la fecha se acerca cada vez más. Pero así es la vida, ya lo aprendí yo cuando nos mudamos de la colonia donde nací y crecí y cuando me tocó viajar a los 13 años y dejar a mis amigos de toda la vida. Es duro, es difícil, pero así es la vida. Está l...

Jaulares

Hace una semana viajé a Costa Rica (de allí mi post del vuelo), y algo que vi allí me dejó bastante consternada. Estaba sentada en un restaurante muy bonito llamado ¨Jaulares¨, que también funciona como hotel. Acababan de servir el desayuno y empecé a comer cuando observé que en la barra había una mujer de unos 35-40 años. De pelo rubio y delgada. Parecía estar hablando con la persona que estaba en la barra (que es el dueño del lugar), pero este no le ponía atención. Al rato vi entrar a un hombre, aproximadamente de la misma edad que la mujer, sin camisa y con una gran barriga. Era la pareja de la mujer, y se pusieron a conversar. Parecían estar discutiendo, después de unos minutos el hombre se fue. La mujer regresó a su lugar en la barra, y el dueño seguía sin ponerle atención. De nuevo regresó el hombre y se puso a conversar con la señora. La mujer y el hombre iban saliendo por la puerta trasera cuando de nuevo se pusieron a discutir. La mujer le dio una cachetada al hombre y el homb...

Vuelo

Imagen
Viajar en avión siempre me hace sentir pequeña e insignificante. Esa sensación de estar suspendido en el aire a merced del mal tiempo y de cualquier desperfecto mecánico me provoca un miedo tremendo. Especialmente por la altura de la caída. Recuerdo que las primeras veces que viajé tenía unos 8 años y para mí era maravilloso. Era algo totalmente nuevo y estaba realmente emocionada. Un par de años más tarde mi familia y yo llevamos un gran susto cuando, debido a una tormenta, la turbulencia se volvió violenta, y sentía que iba en una montaña rusa sin principio ni fin. A partir de entonces he tenido mucho miedo, aunque admito que cada vez que me subo a un avión el miedo es menor. A veces veo a los pasajeros y pienso, ¿y si esta es la última vez que nos vemos con vida? ¿Y si esas van a ser sus últimas palabras? ¿Quién sufrirá por su pérdida? Yo sé que suena fatalista, pero qué puedo hacer, si eso es lo que me viene a la cabeza. Lo peor para mí es el aterrizaje, los ruidos extraños, los mo...

La bolsa de papel

No sé por qué desde hace un par de meses me ha dado por sentir que, cuando voy a comprar a algún lugar, mas de alguien me está observando y pensando que me voy a robar algo. Puede que se deba a que, en muchos lugares, los vendedores andan detrás de uno y vuelta que doy yo, vuelta que dan ellos. Ayer entré a Sophos a comprar el libro de ¨Las Flores¨ de Denise Phé-funchal y al pagar por él pedí al cajero que me diera solo el libro, sin la bolsa de papel (ando en mood cuida tu ambiente ). Yo seguía con el libro en la mano dando vueltas por la tienda y luego se me ocurrió ¨y si ellos piensan que ando cargando el libro pero no he pagado por él?¨ después de todo, no lo cargaba en la dichosa bolsita. Me empecé a estresar, pensando en lo que iban a pensar los demás cuando saliera con el libro en la mano. Si lo metía en mi bolsa, iban a pensar que lo estaba escondiendo. Mientras seguía recorriendo la tienda, me preocupaba por parecer tranquila, dueña del libro que acababa de comprar. Salí de la...

Entre sueños

Entre sueños me desperté. No sabiendo bien si lo que estaba pensando era todavía parte del sueño o era verdad. Sentí una presencia que se acercaba a mi cama y se acostaba junto a mí. Sentí frío y me tapé con otro poncho. Sentí incomodidad al percibir una mirada que me exploraba y me juzgaba bajo las sábanas. Seguí durmiendo y entre sueños volví a abrir los ojos. Un bebé recién nacido, de tamaño anormalmente pequeño estaba a la par mía. Sus manos y pies eran mucho más grandes que el resto de su cuerpo. Su llanto era casi imperceptible pero sus gestos mostraban su dolor. Lo tapé y le dí mi calor. Compartí junto a él el resto de la noche, hasta que la luz del día desapareció cualquier vestigio de lo que mis ojos creían haber visto.

Callejero

Imagen
Te rescaté de entre la inmundicia de la gente. Quería que sanaras, que tuvieras una mejor vida, eso quería. Eras pequeño de tamaño y edad, pero desde tu nacimiento tuviste que aprender a cuidar de tí mismo y a desconfiar de las personas, de todas ellas. La última vez que te ví parecías tan indefenso, cansado y abatido por la vida en tan pocos meses de tu aparición en ella. No tuviste tiempo de ver las cosas maravillosas. Las travesuras con bolas de lana, los saltos inesperados, los maullidos y las cacerías nocturnas. La muerte te llegó muy pronto. Espero que el cielo de los gatos te esté esperando, colmado de ratones, bolas de lana gigantes y atún y sardinas por montón.

Es curioso

Cómo es eso que cuando más te niegas hacer algo o te convences a tí mismo que algo no te gusta y te cierras a no hacerlo, es cuando más debes investigar la causa de esa aversión. Puede que al final resulte siendo algo sumamente valioso y hasta le encuentres un nuevo gusto que nunca pensaste en encontrarle. No hay que cerrarse a las posibilidades, hay que experimentar nuevas experiencias y ver las cosas desde otra perspectiva. A veces nos podemos sorprender de las capacidades que tenemos.

La realidad en la novela

Anoche no podía dormir. La lámpara de mi cuarto estuvo encendida toda la noche. El cuento número trece de Diane Setterfield me ha llegado a parecer tan real, que tengo miedo que Emmeline y Adeline se me aparezcan. Sí, soy un poco miedosa, pero qué puedo hacer, si así soy yo. Lo mismo me pasó con Cien años de soledad, de García Márquez. Cuando leí la parte en la que en Macondo todos padecían de insomnio, pasé una semana sin poder dormir bien. Al principio no sabía a qué atribuirlo, pues yo siempre he dormido bien. Después, cuando lo pensé mejor, me di cuenta que mi insomnio había aparecido y desaparecido junto con el libro.

Leyendo y leyendo

He visto como poco a poco me voy convirtiendo en una lectora empedernida. Ahora ando siempre con un libro bajo el brazo y me divierto dándome cuenta de que, en momentos de silencios incómodos (o cuando mi interlocutor se encuentra hablando por teléfono o cuando estoy sola en algún lugar y quiero evitar cualquier contacto visual) saco mi libro y me sumerjo en él. Es algo nuevo para mí. Nunca había visto a un libro como una protección, ni me había dado cuenta del poder que puede llegar a tener. Así que con mi nuevo poder recién adquirido pretendo conquistar el mundo, un libro a la vez...

La tierra se mueve

Ahora todos hablan del temblor que hoy sacudió a la ciudad. Muchas personas, que quedaron marcadas, recuerdan el terremoto de 1976. Con lo que todos concuerdan, es que fue realmente devastador. Muchas personas murieron y muchas otras perdieron sus hogares. No me puedo ni imaginar lo que los Haitianos deben estar sufriendo en estos momentos. Ni puedo comprender realmente por qué ocurren estas catástrofes tan devastadoras. Pero, viéndolo por otro lado, no solo los terremotos son devastadores. Guatemala ha sufrido y sigue sufriendo otras tragedias. La violencia y la pobreza arrasan nuestra nación lentamente y casi sin darnos cuenta.

Historia familiar

Últimamente he estado investigando sobre la historia de mi familia y me he dado cuenta de que lo que más ha sobrado es el sufrimiento. La pobreza y los traumas emocionales son los que más sobresalen. Muchos de esos traumas nunca fueron superados y a veces son enterrados para siempre en la mente pero siempre salen a relucir por algunos comportamientos ilógicos que solo llevan a pensar que el dolor sigue allí y nunca se ha podido superar. Y así, cada generación termina siendo el resultado de esos comportamientos, que llevan a nuevos traumas que llevan a nuevos comportamientos, y así hasta llegar a los más jóvenes. Todo esto me ha servido para comprender mejor a mis seres queridos, a conocerme mejor, y a no permitir que mi pasado guíe mi comportamiento y me lleve a cometer los mismos errores de mis antepasados. Eso no, yo quiero ser cada vez mejor.

Primer Día

De vuelta a la universidad, pense que iba a regresar como una mujer nueva, pues así me sentía. Me decepcioné cuando volví a experimentar el mismo miedo de siempre, y la misma ansiedad. La niña que pensé que había dejado atrás sigue a mi lado y no estoy segura si alguna vez se irá. Sentada en clase, me repetía a mi misma ¨tranquila, tú podés hacer esto, has pasado cosas peores¨. Pero no funcionó, y el temblor que experimento cuando estoy bajo presión no me dejaba esconder lo nerviosa que me encontraba. Pero no pienso quedarme de brazos cruzados. El mismo día fui a sacar libros a la biblioteca y pienso investigar lo más que pueda sobre el tema para no sentirme más como la carnada... Veremos qué pasa.

Al fin

Porfin empezaron a salir las primeras palabras. Al principio un poco tímidas pero pronto se volvieron descaradas e interesantes. Aún no he podido terminar nada oficialmente, pero parecen cuentos prometedores. Veremos qué pasa...