Mi Amada Deisy



Mi Amada Deisy decía en la parte de atrás. Con letras grandes y ruidosas Rudy quería dejar bien claro quién era su amada, su única amada. Rudy no era como muchos otros hombres. Era honesto y honrado. Trataba de no mentir, aunque fueran mentiras pequeñas, pero no siempre lo lograba y por eso iba todos los domingos a la iglesia a confesarse. No le faltaba el respeto a las patojas ni las chuleaba cuando pasaban por la calle, él solo tenía ojos para su Deisy.

Era un excelente padre, quería que sus hijos tuvieran la mejor educación y por eso, y con muchos sacrificios les pagaba un colegio privado. Sus hijos y su esposa lo adoraban, lo esperaban a que regresara a casa por las noches y comían con él, reían y contaban cómo había sido su día. Los domingos, después de la iglesi se iban al parque a jugar todos juntos, luego se iban de regreso a casa y pasaban comprando Pollo Campero.

Eran una familia feliz, hasta que, un 12 de Febrero a las 5.30 am todo terminó. Un grupo de mareros se subió a la camioneta de Rudy y lo mató. Un grupo de personas que iban pasando cerca comentó ¨deplano que ese chofer andaba metido en cosas¨. Para los que conocían a Rudy ese comentario puede ser totalmente erróneo, pero para el resto de nosotros, los observadores, es un comentario totalmente válido pues solo intentamos darle una explicación a algo que no la tiene y preferimos pensar que a las personas a las que les pasa eso son ¨malas¨ antes de pensar que es algo que podría pasarles hasta a las mejores personas.

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