El pozo

Una vez me dijeron, que había algo escondido.
No podía salir, no lo dejaban. Cada vez que intentaba agarrarse de las paredes y empezar a escalar lo jalaban de los pies y lo volvían a dejar solo, con frío. Y aunque pedía a gritos que lo dejaran ver el sol ellos no lo dejaban.
Pasaba días enteros pensando en como salir, daba vueltas y vueltas en el pozo. Y poco a poco se iban agrietando las paredes, poco a poco se iban llenando de moho. Hasta que un día todo explotaba, las paredes retumbaban y porfin lograba salir, solo para sentirse asustado y sin protección y por eso regresaba a su pozo una vez más, lo iba armando ladrillo por ladrillo y juraba nunca más volver a salir...
Comentarios