En clase
No sé porque, cuando estoy en curso de evaluación del currículo me insipiro tanto para escribir. En vez de ponerle atención al catedrático, mi mente divaga, creando e imaginando otras realidades e iniciando a construirlas. La parte de atrás de mi cuaderno es una mezcla de apuntes de clase e intentos de cuento. No está de más decir que ahora mismo estoy sentada en el aula, viendo de reojo al docente mientras intento engañarlo, haciéndolo creer que estoy tomando nota de cada palabra que dice.
Comentarios