Mi vida ha sido tan perfecta. Mi vida no se compara con los sufrimientos que algunas personas debieron enfrentar. Todo parece tan insignificante y me doy cuenta que todas las veces que he sentido lástima por mí misma son una falacia. No sé cuántas veces pensé estar sufriendo pero no era así. En realidad nunca he sufrido y mi corazón está tan perfecto como acabado de hacer. Hay tantas historias que yo no puedo ni imaginar que son tan dolorosas que provocan llagas en el corazón. A veces uno ve a los ojos a alguien y no sabe la historia que detrás de ellos se esconde, es impactante y me causa un gran dolor. ¿Cómo superar ese dolor? Daría lo que fuera por borrar el sufrimiento. Y pido perdón si alguna vez juzgué alguna acción, no soy nadie para hacerlo.
En clase
No sé porque, cuando estoy en curso de evaluación del currículo me insipiro tanto para escribir. En vez de ponerle atención al catedrático, mi mente divaga, creando e imaginando otras realidades e iniciando a construirlas. La parte de atrás de mi cuaderno es una mezcla de apuntes de clase e intentos de cuento. No está de más decir que ahora mismo estoy sentada en el aula, viendo de reojo al docente mientras intento engañarlo, haciéndolo creer que estoy tomando nota de cada palabra que dice.
Comentarios