Porfin empezaron a salir las primeras palabras. Al principio un poco tímidas pero pronto se volvieron descaradas e interesantes. Aún no he podido terminar nada oficialmente, pero parecen cuentos prometedores. Veremos qué pasa...
No sé porque, cuando estoy en curso de evaluación del currículo me insipiro tanto para escribir. En vez de ponerle atención al catedrático, mi mente divaga, creando e imaginando otras realidades e iniciando a construirlas. La parte de atrás de mi cuaderno es una mezcla de apuntes de clase e intentos de cuento. No está de más decir que ahora mismo estoy sentada en el aula, viendo de reojo al docente mientras intento engañarlo, haciéndolo creer que estoy tomando nota de cada palabra que dice.
Ese dolor que tú sientes amor, ese dolor yo también lo sentí, ese dolor yo también lo sufrí. Tu dolor fue mío, y mi dolor será tuyo. Pero mírame, sigo aquí, más feliz que nunca. No te sientas solo porque no lo estás, nunca lo estarás. Yo estaré aquí, derrama tus lágrimas en mi hombro, abrázate de mi cintura. Juntos saldremos de esta, te lo prometo. Tu dolor se convertirá en tu bendición, como lo fue conmigo. Ya verás amor, ya verás.
Era ya de día, el sol comenzaba a salir. Yo me desperté y me quedé recostada mientras me acordaba de lo que acababa de soñar. Me recordé que me encontraba en un cuarto oscuro y silencioso. De repente se abrió una puerta y pude observar una silueta. Yo me levanté y caminé hacia ella. Cuando llegué a la puerta pude ver a un hombre mas no pude ver su rostro. Yo le tomé la mano y caminé junto a él sin decir una palabra. Caminamos por un sendero que atravesaba un bosque muy espeso. El recorrido fue largo pero el tiempo y el cansancio no se sentían pues la vista era impresionante. Poco antes de llegar a nuestro destino el hombre sacó una venda y la puso sobre mis ojos. Continuamos caminando por poco tiempo y súbitamente volvimos a detenernos. El hombre quitó la venda de mis ojos y pude ver una hermosa casa hecha de madera y ladrillo. Era de dos pisos y en las afueras habían muchas macetas con flores. Sentí una alegría indescriptible al ver ese lugar tan bello y no pude hacer más que abrazar ...
Comentarios