Una llamada inesperada

Ayer recibí una llamada inesperada, la conversación fue algo así:
-Buenas tardes, ¿hablo con Andrea Ponce?
-Sí, ella habla.
-La saludamos del Banco Industrial.
-Ajá.
-Solo queríamos verificar si usted había intentado utilizar su tarjeta de débito en un almacén de electrodomesticos.
-¿Cómo? Yo estoy en mi casa y no la he utilizado para nada.
-Pues hace tres minutos, alguien intentó utilizarla para realizar un pago de Q.4,000.
-¿Qué? Si yo no tengo tanto dinero en la cuenta.
-Exácto, es por eso que nos pareció extraño y decidimos llamarla para asegurarnos.
-¡Qué bueno que me llamaron! ¿Puedo bloquear la tarjeta por este medio?
-Sí, ya está bloqueada.
-Uffff.
Nunca pensé recibir una llamada como esta. Uno tan confiado que da su tarjeta para hacer los pagos que necesita, porque es mejor andar con la tarjeta que con el montón de efectivo en la bolsa. Según uno es más ¨seguro¨. Todavía se me hace difícil creer qeu haya personas que piensen de esta manera. Y eso que lo que me pasó a mí fue algo ¨pequeño¨ comparado con lo que los malechorcitos son capaces de hacer a otro ser humano. ¿Cómo puede un ser humano pensar tan fríamente y pensar en cómo hacer daño a otro ser humano? ¿Cómo se hace para tener esa clase de sentimientos?
Mientras yo estaba en mi casa, había alguien que no me conoce, y a quien yo no conozco, tratando de hacer uso de una tarjeta que ¨ella o él¨ sabía que no le pertenecía e intentando robar dinero de mi cuenta. A mí me cuesta mucho creer que existan personas así, pero tristemente las hay, y peores. ¡Qué triste!
Comentarios