Visita
Hace poco vino un familiar a quedarse a mi casa por unos días, pues él no vive en el país. Hace tiempo sabíamos que iba a venir, pero estábamos bastante nerviosos. Él se encuentra muy enfermo, aún no sabemos exáctamente lo que tiene, pero no sabíamos en qué condición se encontraba. Cuando porfin vino, lo fuimos a recoger al aereopuerto. Yo me esperaba ver a alguien muy delgado, con ojeras y cansado. Pero al contrario, vi a alguien fuerte y bien alimentado que nos saludó con una gran sonrisa. Desde allí me impresionó.
Después, me enteré que él vive día y noche con un dolor crónico, que solo fuertes medicamentos logran aliviar momentáneamente. Esto yo no lo podía creer, pues, no existe ni una mueca, ni un sonido que demuestre el dolor que está sintiendo. Es capaz de hacernos reír y de llevar largas conversaciones contando diversas anécdotas, y es increíble pensar que atrás de todo eso hay una persona adolorida.
Definitivamente su venida ha sido una lección de vida. Desde que está aquí yo me encuentro más tranquila, más agradecida, con más ganas de vivir.
Y finalmente, algo que también me ha impresionado es la manera en la que toda mi familia se ha movilizado. Incluso personas que no conocemos nos han brindado ayuda y apoyo. Es alentador ver que incluso de situaciones como esta, siempre puede salir algo positivo.
Solo espero que todo salga bien al final.
Comentarios