Días de días

Hay días en los que siento una energía renovada, unas ganas de comerme al mundo. Y este es uno de ellos. Debo decir que no sucede muy a menudo, pues a veces la inseguridad y los miedos se llevan lo mejor de mí. Por eso disfruto mucho cuando todo lo malo se va y deja lugar a las posibilidades, a lo que podría ser si y solo si...

El inconveniente es que jornadas buenas como esta vienen seguidas nuevamente por miedos e inseguridades. Es decir, es un ciclo que parece no terminar y es francamente agotador. Esto ocurre especialmente cuando toda la energía positiva me lleva a hacer cosas que en otra circunstancias no haría, y al día siguiente me empiezo a preguntar si debí haberlo hecho, si seré capaz de llevarlo acabo, si...

Mucha gente me ha dicho que esto es normal, que la juventud siempre viene acompañada por estos sentimientos. Y es bueno saber que es así, pero la pregunta sería: ¿alguna vez se van?

Espero que pronto, los días como hoy, se repitan más seguido.

Comentarios

Allan Martínez ha dicho que…
Los fracasos son los mejores ladrillos para construir algo seguro... el éxito... y no nunca se van. Es lo que anima a seguir adelante y ver què tan grande puede ser tu fortaleza.

Talvéz aún no respondés a tu llamado porque estás distraída en cosas que no valen la pena de ahí viene la inseguridad. Pero para ser seguro, la única salida es atreverse. Y encerrada en el miedo nunca lo vas a saber. Saludos chica.
Anónima ha dicho que…
Gracias oooohhh sabio amigo! Gracias por siempre aportarme tus consejos! Aunque a veces seamos necios jajajaj.

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