Mi título de bachiller


Hoy, después de 9 años de haberme graduado del colegio, fui a pedir mi título de secundaria. Fue por una de esas cosas que uno va dejando al tiempo, pero las circunstancias me obligaron a no ignorarlo más.

Como una extraña película en cámara lenta, llegué y reconocí a muchos de los personajes que formaron parte de mi diario vivir en aquellos tiempos. No puedo creer que aún sigan allí, a pesar de los años y de su edad avanzada.

Toda mi infancia estuve en la misma institución, y por eso les guardo cariño. El que más me impresionó fue el señor que abre la puerta. Parecía haberse encogido, y su cara estaba muy arrugada. Los años no pasaron en vano por él.

Un cúmulo de recuerdos se amontonó en mi cabeza, mientras recorría los pasillos en los que alguna vez jugué. Empecé mis estudios allí en las aulas de preparatoria. Estas quedaban en el primer nivel, y al fondo tenían un jardín que a mí me parecía un bosque. Yo disfrutaba entrar allí e imaginarme conejos y venados comiendo las hojas que crecían. Los árboles, altos y hermosos, nos protegían del sol. Los columpios y resbaladeros eran parte importante de los recreos. Allí hice mis primeras amistades, las primeras peleas y reconciliaciones, y los primeros desprecios por la ¨bully¨ de la clase.

Me sentí grande cuando dejé el primer nivel y me dirigí al segundo. Allí empecé a buscar mi identidad propia. Durante esa búsqueda terminé intentando copiar la forma de ser de otras personas a las que admiraba, hasta que ellas se aburrían de mi compañía.

Mi primera amiga verdadera apareció a finales de la primaria. Hasta entonces no había tenido oportunidad de ser quien era realmente. Fue en esos años en los que descubrí el placer que me producía aprender de memoria la lección, y ser la favorita de la maestra, a pesar de los celos que eso provocaba a algunos compañeritos.

Pensé que todo iba a terminar pronto cuando ingresé a sexto primaria. Allí empecé a sentir los estragos de la ¨pubertad¨. Los chicos llamaban mucho mi atención. Pero yo, poco agraciada en ese entonces (mis faldas llegaban abajo de las pantorrillas cuando las de las demás subían de las rodillas e incluso debían ser medidas por las maestras, para asegurarse de que las niñas no enseñaran de más...)me limitaba a observar y fantasear con el príncipe azul.

Los primeros años de básicos no fueron mejores. Nunca me sentí cómoda con mi cuerpo y no me aceptaba del todo. Para ser honesta, no recuerdo mucho de esos años. Los pocos que conservo son, sobre todo, de mi amistad con esa gran amiga que conocí en la primaria.

Dos de los últimos años los estudié en el extranjero. Fueron años muy importantes, sobre todo para mi autoestima. Pues fue la primera vez que alguien me llamó ¨bella¨, y marcó un gran cambio en mi vida. Sin embargo, mi timidez no me dejó disfrutar a plenitud esa experiencia tan maravillosa.

Regresé a Guatemala para estudiar mi último año de secundaria. Yo deseaba regresar a mi antiguo colegio, a pesar de que tenía la oportunidad de estudiar en otro que quedaba más cerca de mi casa. Pero a mí no me importaba madrugar para agarrar el bus con tal de regresar a mi querida institución. Ese año me di la oportunidad de dejar atrás la timidez que hasta entonces me había perseguido. Hice muchos amigos y me sentí más cómoda conmigo misma. Ese también fue un año de amores y desamores, los cuales no pueden faltar en la adolescencia.

Y hoy, le dí el último adiós a ese lugar que fue tan importante para mí. Me despedí de todos aquellos que, asombrados, me reconocieron y me saludaron. Seguramente a más de alguno lo hice sacar cuentas de los años que lleva laborando en el mismo lugar, y talvez también preguntarse por qué siguen allí después de tanto tiempo...

Comentarios

David Lepe ha dicho que…
tuviste ese necesario viaje en el tiempo. solo así uno es obligado a dar un adiós.
Anónima ha dicho que…
Sí, supongo que no hay otra manera... :)
Unknown ha dicho que…
jejeje...., en serio que si tu....., hay q cerrar los circulos..., yo fui el año pasado la ultima vez por buscar un primo q trabaja alli en ese momento, y pues salude a varias personas.., increible q tanto tiempo ya...

ahora con eso de la Bully..., pues siempre hay mas de alguna..., con lo de imitar a alguien, todos en algun momento lo hacemos, es parte del aprendizaje, de formar identidad no!!!, los conflictos de la pubertad y adolescencia pues justo por eso se llama adolescencia..., de adolecer..., como duele!!,jejeje...., y con tu viaje al exterior..., que fue la primera vez que alguien te dijo bella!, pues siempre hay una primera vez que te lo digan..., y de hecho todas las mujeres tienen belleza que develar, pero muchas veces la cultura minimiza esto a una belleza visual, cuando eso es solo una arista del diamante....
y los diamantes son solo para aquellos q saben distinguirlos entre tantas joyas de cristal, falsas, que solo con botarlos al suelo se rompen...; el diamante es de los materiales mas duros en la tierra.

Bueno, hasta aqui llegue, disfruta tu blog!!!, ciao.

Entradas populares de este blog

En clase

Tu dolor

3 veces