El canto de las pericas
Me encanta escuchar a las pericas pasar volando, LIBRES. La verdad es que odio verlas enjauladas, tan hermosas y coloridas como solo ellas, pero sin libertad. Lo extraño es que nunca logro verlas. Al escucharlas pasar volando salgo a buscarlas a la ventana, pero no aparecen por ningún lugar. Llego a pensar que talvés me lo estoy imaginando.
Pero hoy me hizo muy feliz lograr por fin verlas. Aunque a la distancia no se distinguen sus bellos colores, el sonido es inconfundible (ese canto estridente sin ton ni son). Me puse a pensar en la injusticia de las jaulas, en el drama de ser capturadas cuando piensan que todo está bien. ¿Por qué los humanos creemos que tenemos derecho sobre todo lo que nos rodea?
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