Una noche
Acabo de regresar de una noche como ninguna. De una reunión donde la edad no importa, donde las ideologías son un tema de conversación y no de discusión, donde se puede hablar libremente de lo que sea y nadie juzga a nadie; porque todos tenemos nuestras historias que contar, nuestros momentos difíciles, nuestras alegrías, nuestras nostalgias. Y es verdad, al escribir con el corazón, ya llevamos más de la mitad del camino recorrido, el resto solo es teoría...
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