A veces...
A veces uno conoce personas que le llegan al corazón. Hoy fue una de esas veces. Una completa desconocida hasta el día de hoy se convirtió, sin saberlo, en una persona inolvidable. Cinco minutos bastaron para que causara, en mí, una impresión imborrable. Su belleza interior y sus sentimientos sinceros afloraron como una lluvia refresacante que me dejó empapada de fe de que existen muchas personas buenas en este mundo, en mi Guatemala.
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Gracias!!!