Asalto
Hace un par de horas, a mis dos mejores amigos y a mí nos asaltaron afuera del Mac de la zona 10. Estábamos saliendo del restaurante y un malechorcito se nos acercó, y en un tono sorprendentemete tranquilo nos dijo ¨buenas noches jóvenes, denme los celulares o les rompo el culo¨. Tranquilamente nosotros sacamos los celulares, mis amigos los entregaron junto con una cámara que traía uno de ellos colgada de la muñeca y yo estaba a punto de estirar el brazo y entregar el mío cuando el ladrón nos dijo ¨tranquilitos, ahora váyanse, caminen tranquilos¨ (no sé si estas fueron las palabras exáctas pero es lo que recuerdo). Empezamos a caminar y yo guardé de nuevo mi celular.
Mi pregunta hasta este momento es ¿por qué no me quitó el celular a mí también? ¿Acaso fue una extraña demostración de caballerosidad? O al contrario, fue machismo y yo soy tan poca cosa que mi celular no significó nada para él?
En fin, lo importante es que el malechorcito no nos hizo nada y que estamos aquí contando la historia. Porque ¿cuántas veces no se ha escuchado de gente asesinada por robarles un celular?
Ahora mi amigo, el que se va de viaje pronto está feliz porque se va pronto a un país en donde las probabilidades de que esto le suceda son realmente bajas. Pero todos los demás que quedamos acá, todos los guatemaltecos honrados que tenemos que salir a la calle diariamente sin la certeza de que algo así no nos va a ocurrir y sin siquiera saber si vamos a regresar vivos a nuestras casas? ¿Con qué pensamiento podemos amortiguar el golpe de la realidad?
A mí a veces me gusta ignorar la situación en la que vivimos. Prefiero creer que todas la noticias que oigo y que leo son realidades lejanas de un país en el que yo no habito y que todo eso no me puede golpear ni a mí ni a mis seres queridos. Pero cuando esa realidad te da una cachetada en plena acera, ya no lo puedes ignorar. Te das cuenta de cuanto estamos a merced de esos malechorcitos, que a pesar de que no son más, hacen el mal a su antojo y nos lastiman a todos.
Así que, no sé con qué idea amortiguar mi golpe de hoy, con qué idea despertar mañana y seguir mi vida como si nada.
Ay mi Guatemala, tan bella que eres y como nos haces sufrir...
Mi pregunta hasta este momento es ¿por qué no me quitó el celular a mí también? ¿Acaso fue una extraña demostración de caballerosidad? O al contrario, fue machismo y yo soy tan poca cosa que mi celular no significó nada para él?
En fin, lo importante es que el malechorcito no nos hizo nada y que estamos aquí contando la historia. Porque ¿cuántas veces no se ha escuchado de gente asesinada por robarles un celular?
Ahora mi amigo, el que se va de viaje pronto está feliz porque se va pronto a un país en donde las probabilidades de que esto le suceda son realmente bajas. Pero todos los demás que quedamos acá, todos los guatemaltecos honrados que tenemos que salir a la calle diariamente sin la certeza de que algo así no nos va a ocurrir y sin siquiera saber si vamos a regresar vivos a nuestras casas? ¿Con qué pensamiento podemos amortiguar el golpe de la realidad?
A mí a veces me gusta ignorar la situación en la que vivimos. Prefiero creer que todas la noticias que oigo y que leo son realidades lejanas de un país en el que yo no habito y que todo eso no me puede golpear ni a mí ni a mis seres queridos. Pero cuando esa realidad te da una cachetada en plena acera, ya no lo puedes ignorar. Te das cuenta de cuanto estamos a merced de esos malechorcitos, que a pesar de que no son más, hacen el mal a su antojo y nos lastiman a todos.
Así que, no sé con qué idea amortiguar mi golpe de hoy, con qué idea despertar mañana y seguir mi vida como si nada.
Ay mi Guatemala, tan bella que eres y como nos haces sufrir...
Comentarios
Con un sistema de justicia colapsado desde hace años, con una policía ineficiente (y no toda la culpa es de ellos, sino preguntele al ministro de gobernación acerca de la gas de las patrullas)y guardias privados que no se mueven de sus dos metros cuadrados... ¿¿QUE PODEMOS HACER??
¿¿Denunciarlo al MP?? ¡Yo creo que ni de chiste les ha de servir a estas alturas! ¿Que podemos hacer?
Este tu cuate no creo que este muy feliz, porque los deja a ustedes en esta jungla, al igual que a su familia. Es complicada la situación, definitivamente!
Bendito sea Dios, por machismo o despiste, saliste inmune de el atraco... aunque el susto y el daño emocional sigue estando.
¿Hasta cuando aguantara este pueblo?
Me han asaltado varias veces pero esa fue quizas, la peor, lamento lo que te paso. Es terrible que esto siga pasando...
Todos hemos escuchado esas historias de terror...y eso lleva a un clima de hostilidad y de ingobernabilidad. Ya hay pueblos donde los vecinos andan armados y toman la justicia por sus manos.
Yo no le veo una salida fácil actualmente. Pero ni modo, seguiremos con los dedos cruzados...esperando que haya una oportunidad para poder hacer un cambio en el pais.
Anonima, como bien dijiste: No es fácil partir, como tampoco es fácil quedarse. Todas las partes tienen algo que aprender y algo que llorar de la situación. Pero no llorar de amargura, sino de nostalgia o simplemente porq saben que las cosas ya están cambiando.
Tal vez es la hora y el cansancio...espero no parecer pesimista! =0)