Investigando la pasión



Últimamente he estado llevando a cabo una pequeña ¨investigación¨, en la que le he preguntado a algunas personas cercanas una pregunta sencilla ¿cómo y cuándo descubrieron su pasión? Debo decir que las repuestas han sido variadas e interesantes.

Están las personas que ya traían una especie de ¨chip¨ programado y que desde pequeñas ya sabían lo que querían ser cuando fueran grandes. De eso pueden dar fe las personas cercanas a ellos.

También están las que crecieron pensando una cosa, y a la hora de la verdad, y por azares del destino, descubrieron que en realidad era otra. A estas personas se puede decir que la vida los fue guiando hacia un camino que ellos nunca pensaron posible.

También están las personas a las que sus padres les inculcaron un futuro, y crecieron pensando que era cierto, y en algún momento de sus vidas una pequeña luz que tenían dentro se enciende y terminan revelándose ante lo que estaba escrito por sus padres. Ellos se enfrentan al rechazo de la familia por sus sueños, pero estas personas son las que, según he visto, disfrutan más de su vida, por lo que les ha costado alcanzarla.

Después están los que sabían lo que querían pero tenían demasiado miedo para ir tras ello, y se mienten a sí mismas pensando que su destino es otro. Al final se ven enfrentados a sus miedos y, cuando al fin los sobrepasan, se dan cuenta que perdieron demasiado tiempo con miedos, pero que todo a valido la pena.

Y por último están muchos ¨jóvenes¨ de mi edad que se encuentran en la misma encrucijada en la que yo me encuentro. Terminaron una carrera universitaria pero no se sienten seguros de que tomaron la mejor decisión y no saben qué camino tomar.

Así que me siento más tranquila al saber que cada quien tiene su propio tiempo y su propio camino, y creo estar en la edad adecuada para descubrir mi ¨pasión¨.

Si alguno de ustedes quisiera compartir su experiencia propia, me encantaría leerla.

Comentarios

Wendy García Ortiz ha dicho que…
Yo tengo 32 años y acabo de descubrir que me gusta escribir y que me quiero dedicar a eso. Pero también entiendo que en este país eso es casi imposible de lograr. Por eso estoy metida en un trabajo que no me entusiasma, pero que me da la posibilidad de pagar por un taller de escritura creativa que me hace sentir que voy dando algunos pasos para llegar a lo que quiero.

Y claro, eso digo hoy. Tal vez mañana cambie de parecer :o)
Anónima ha dicho que…
Qué interesante wendy! Ya no me siento tan mal de cambiar de parecer casi que a diario jajaj

Entradas populares de este blog

En clase

Tu dolor

3 veces