Una carta para tí

A los caminos que tomaste me llevaste de la mano. Nunca me preguntaste si te quería acompañar. Hiciste de mí tu copiloto perfecto, porque a tu lado siempre iba y nunca me quejé.

Yo pensaba que sabías adónde ibas, pero ahora me doy cuenta que tu camino estaba errado y que nunca te debí haber seguido. ¿Pero qué iba a saber un niño de eso? Si yo suponía que hacías lo mejor para mí. Pero siempre pensabas solo en tí, y ahora puedo verlo.

Pero te digo algo. Como tú yo nunca seré. Tus pasos nunca seguiré. Ahora veo el mal ejemplo que eras para mí y lo realmente malo que fuiste. Pero por lo menos algo bueno me dejaste: las ganas de hacer totalmente lo contrario a lo que hiciste tú, y eso te lo agradezco.

Sinceramente, tu hijo.

Comentarios

daelmo ha dicho que…
Mmmm. Me recuerda a "Carta al padre" de Kafka. ¿Te recordás cuando lo leímos pero no lo terminamos?
Anónima ha dicho que…
Sí, me recuerdo. Creo que de alguna forma me inspiré en ella. Aunque en este caso no es tan fatalista y tiene un tinte de esperanza, no crees?

Entradas populares de este blog

En clase

Tu dolor

3 veces